Sobre los negocios educativos en las altas capacidades

team-spirit-207319_640

A raíz de este comentario, realizado en un grupo dedicado a la temática de las altas capacidades: “Me da la sensación de que últimamente no dejo de ver academias, programas, centros de actividades y unos cuantos negocios educativos más que se publicitan como “especialmente diseñados para atender a niños con altas capacidades”. Imagino que gracias a que desde las asociaciones se está haciendo un gran esfuerzo para dar visibilidad al abandono institucional y educativo que sufren estos niños, además del sufrimiento de las familias que se ven luchando solas para conseguir algo de atención para ellos, hay gente que ha visto un nicho de mercado interesante y ofrece algo que, ante la desesperación, puede verse como un refugio y una solución”, emergío una reflexión general sobre uno de los temas más conflictivos y peor explicados -y aplicados- que tenemos en nuestro colectivo. 

La idea general se ciñe al uso impreciso de la palabra NEGOCIO aplicada a un ámbito tan sensible como es la EDUCACIÓN, lo que conlleva indefectiblemente un uso peyorativo del mismo. 

Grosso modo, quiero distinguir TRES usos diferentes de la palabra NEGOCIO que conviven en nuestro ámbito sin que nunca se termine de aclarar el alcance que tiene cada uno.

1) NEGOCIO aplicado a la actuación de las asociaciones

2) NEGOCIO aplicado a la actuación de los profesionales privados

3) NEGOCIO aplicado a la actuación que roza o traspasa lo ilegal de determinadas personas o grupos

Como se puede observar fácilmente, existe un abismo semántico entre el uso 1) y el uso 3)

Explico cada uno de los puntos:

1) NEGOCIO aplicado a la actuación de las asociaciones

Aquí es necesario realizar una distinción básica entre los dos tipos de asociaciones que existen en España:

1.1) Asociaciones familiares
1.2) Asociaciones profesionales

Aquí la inmensa mayoría de asociaciones activas son del primer tipo, y por eso usamos el término “asociaciones” sin especificar para referirnos a las de tipo familiar. Se pueden consultar en el Mapa de las Altas Capacidades que creé en 2013 en el blog de ASA Málaga y que he ido actualizando con la inestimable ayuda de las diferentes asociaciones que han ido surgiendo desde entonces.

En este punto quiero enfatizar una idea: Una asociación es, por definición, una entidad sin ánimo de lucro. No es necesario incluir esa coletilla cuando nos referimos a ellas. Sin embargo, y dado que el ejercicio de la sospecha siempre ronda sus actividades (porque aprovechados hay en todos lados), generalmente lo reforzamos. Y el concepto de “entidad sin ánimo de lucro” es muy claro en nuestra normativa. Alude básicamente al uso que se le da a los excedentes que pueden darse en el ejercicio de sus actividades. El destino es siempre y necesariamente la reversión en los fines de la entidad, nunca el reparto entre sus socios.

No son pocas las personas que confunden (con o sin intención) el “ánimo de lucro” con la “actividad económica”, y de ahí que usen la palabra NEGOCIO (a veces, NEGOCIETE), con una enorme carga peyorativa, para referirse a las actividades que realizan las asociaciones familiares. Hace poco nos llegó un socio comentando que su orientadora le dijo “sí, sí, ahora vete a la asociación a que te saquen los cuartos”. Este comentario implica un nivel de ignorancia mayúsculo que me temo que no es un caso aislado. En primer lugar, porque las asociaciones suelen tener más gastos que ingresos (déficit), lo que ya desmontaría esa idea peregrina. Pero es que, además, el precio que un socio ha de abonar por las actividades suele ser también muy reducido. Y para las familias con menos recursos existe la posibilidad de revertir ese gasto mediante una beca del MECD que se convoca cada año para cubrir parte o todo lo que invierten en programas específicos para las altas capacidades.

Insisto en este punto. Es un completo disparate pensar o insinuar que las asociaciones tienen un negociete montado. Todas deben presentar sus cuentas anualmente a la asamblea de socios. Todas deben poner a disposición de los mismos los justificantes de gastos e ingresos a quien lo solicite. Todas deben llevar una contabilidad ajustada a derecho con identificación clara de partidas. Y todos los cargos son siempre, en nuestro ámbito, voluntarios sin remuneración. Ninguna, que yo sepa, incluye en sus estatutos la posibilidad de remunerar los cargos. Entre otras razones porque ninguna alcanza el nivel de complejidad necesario para plantearse esa opción que, en todo caso, entraría dentro de la legalidad vigente y no supondría ningún problema añadido. Cualquiera que destina sus recursos humanos a trabajar por algo de manera exclusiva entiende que recibir una contraprestación económica es algo normal. Pero no estamos en ese caso. Los cargos de las asociaciones familiares son gratuitos y se nutren de la detracción de horas de la vida personal de cada uno que generalmente no están valoradas como se merece por parte de otros socios que no cumplen con su obligación estatutaria de colaborar activamente en la consecución de los fines asociativos. Pero esta es otra historia.

Si alguien está interesado en saber qué entiende Hacienda por actividad económica puede leer la entrada El Impuesto sobre sociedades en asociaciones. O si a alguien le interesa conocer las dificultades o retos que tienen las asociaciones familiares de AACC puede leer la entrada Asociaciones de AACC. Análisis DAFO.

La diferencia fundamental entre las asociaciones familiares y las asociaciones profesionales reside en que las primeras no realizan labores de identificación o intervención educativa. En nuestros estatutos viene claramente especificada la imposibilidad de hacerlo como asociación, lo que nos desviaría de nuestros fines principales. A las personas que preguntan por esa labor se les deriva hacia el siguiente grupo.

2) NEGOCIO aplicado a la actuación de los profesionales privados

Es la “clave de bóveda” de este asunto en concreto y quienes reciben más injusta e indiscriminadamente este segundo uso de la palabra negocio.

En España ha habido, hay y habrá gabinetes privados. Profesionales que se dedican en exclusiva o preponderantemente a este colectivo y que realizan labores de detección y atención dentro del marco de la legalidad, de modo transparente. Algunos colaboran activamente con las asociaciones familiares existentes. En el Mapa se puede ver una muestra.

Está claro que al albur de la mejora en la visibilidad, en la formación y en el nivel de identificación logrados en los últimos años, sobre todo en algunas CCAA con mayor número de alumnos identificados como la andaluza o la murciana, van a florecer nuevos centros privados que realizarán labores similares, y está en la mano de las personas que acuden a ellos discernir si lo que reciben está en relación con lo que pagan por ello.

Cuando un profesional abusa de eso de manera muy descarada y cobra muchísimo más de lo que ofrece, estaríamos cerca del tercer nivel.

Un profesional que cobre por su trabajo es lo normal. Todos lo hacemos y no nos rasgamos las vestiduras ni decimos de nosotros que hacemos “negocio”.

3) NEGOCIO aplicado a la actuación que roza o traspasa lo ilegal de determinadas personas o grupos

Este es el terreno más peligroso y del que, curiosamente, menos se preocupa la mayoría. Muchas veces por desconocer cómo funcionan determinadas redes de engaño o porque no les ha tocado y creen que son exageraciones de quienes pisamos este terreno.

Aquí en España tenemos detectados algunos de los grandes aprovechados, y esos sí son realmente peligrosos, tanto para las familias como para el propio colectivo. Sin embargo, es difícil actuar con contundencia contra ellos porque saben esconderse, mentir y tergiversar leyes o lo que haga falta para llevarse a unos cuantos incautos a la saca.

Sin embargo, y muchas veces injustamente, se utiliza la palabra negocio para apuntar hacia lugares muchísimo menos peligrosos. Así somos y así seguiremos, me temo.

Llega hasta tal nivel el absurdo que se ha creado una corriente virtual absolutamente estúpida que habla de la Plataforma de Apoyo a las Altas Capacidades como una “plataforma de negocio”, lo que teniendo en cuenta que es una entidad sin personalidad jurídica -por lo que no puede, aunque quisiera, gestionar recursos económicos- se convierte en una más de las ridiculeces que circulan por las redes sociales y que desvían la atención de lo fundamental a muchos de los despistados que hay en este campo.

Anuncios

Acerca de José Luis

Aprendiz de la inteligencia, la conciencia y la creatividad. Vinculado al mundo de las altas capacidades intelectuales desde 2008, año en el que entré en la asociación ASA de Málaga tras la identificación de mi hijo mayor. Once meses después, en 2009, afronté el reto de presidirla cuando estaba a punto de disolverse, lo que me llevó a adoptar un rol de activista que he mantenido hasta 2016 en diferentes organizaciones de este colectivo tan desconocido y plagado de mitos y estereotipos. En este blog trato de aclarar los conceptos más básicos a todas aquellas personas que aterrizan y no encuentran dónde agarrarse. También tuve un periodo de activismo social en el ámbito del derecho a la vivienda (2012-2013) en la PAH de Málaga.
Esta entrada fue publicada en Altas Capacidades, Economía, Educación, Emprendimiento, Reflexiones y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Gracias por su comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s