Visibilización de las altas capacidades

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Hoy me gustaría tratar un tema tan delicado de abordar como apasionante, la visibilización del colectivo de las altas capacidades intelectuales.

Para abordarlo con sencillez, cuento una anécdota que viví hace años en nuestra asociación, pero que puede darse en cualquier otra de este colectivo.

Estábamos en una escuela de padres hablando de asociacionismo. Se crearon grupos en los que se trabajaron diversos temas, y la encargada de dinamizar la escuela propuso que las personas allí presentes dijeran qué temas les interesaba mejorar. Todos los grupos coincidieron en varios temas recurrentes, entre ellos “mejorar la visibilización” de las AACC.

El tema estaba servido y, como dice el acervo de sabiduría popular, la ocasión la pintan calva. A los pocos días, una televisión local llamó a la asociación. Tenían intención de hablar de las AACC y querían contar con la presencia en plató de familias. Nos aseguramos de que el tratamiento fuera respetuoso, nada de buscar excentricidades ni espectáculos circenses. Cuando nos lo confirmaron, enviamos mensajes a los socios para que se animaran a “mejorar la visibilización”. La respuesta fue escasísima. Apenas un par de familias dijeron que sí, que se animaban a ir. Pero la inmensa mayoría no respondió o expuso sus motivos (comprensibles) para no hacerlo. Al final tuvimos que ir nosotros junto a otras familias, y la verdad es que el tratamiento fue tan natural que nos pareció un buen material para ayudar a naturalizar el fenómeno. Por desgracia, el enlace a ese programa se perdió y no puedo compartirlo.

Sí puedo traer un reportaje que nos hicieron en Canal Sur, poco tiempo después de aquello. Nos llamaron porque querían exponer el día a día de las familias, tratando con toda naturalidad este asunto. Ese enfoque nos gustó mucho, así que dijimos que “palante”. Volvimos a tener el mismo problema cuando buscamos voluntarios para salir en el programa. Al final no tuvimos más remedio que ser nosotros mismos los que saliéramos en el arranque. Por suerte, sí hubo más testimonios de otros jóvenes de la asociación. Aquí tenéis el video:

Otro ejemplo, más reciente, se produjo hace una semana en otra escuela de padres, esta vez con la temática “los adultos superdotados, ¿existen?”. La ponente preguntó directamente a los asistentes y nadie, aparte de mí, respondió abiertamente. Cuesta un mundo reconocerse, y adultos con AACC en la asociación hay unos cuantos.

En todo esto subyace la distinción entre la participación directa en la visibilización (yo digo cómo soy, cómo pienso, cómo siento, etc) y la participación indirecta (otros dicen cómo soy, cómo pienso, cómo siento, etc… y yo me identifico con lo que dicen de mí o no lo hago). En ocasiones, la participación indirecta (delegamos en otros la responsabilidad de una acción) genera más problemas que soluciones, porque nadie hará mejor que nosotros ese trabajo. Y no pongo ejemplos de acciones que nunca delegaríamos en otros, generalmente placenteras, porque aquí tratamos un tema serio.

En general, salvo gloriosas excepciones, se confirma el patrón de que anhelamos, queremos o fomentamos la idea de la visibilidad pero sin visibilizarnos.

De este modo se explica el “no lo veo”. Es muy simple: no lo ven porque no nos ven. Es difícil naturalizar el fenómeno si no nos mostramos, con nuestras fortalezas y debilidades (actitudinales y aptitudinales), con nuestras íntimas contradicciones.

Es un trasfondo que está ahí, presente, al que no le prestamos atención. Seguimos preguntándonos cómo es que no nos ven, cómo es posible que sigan manteniendo una imagen irreal del fenómeno. Y no comprendemos la razón de todo esto.

En la visibilización (no en otros aspectos), la responsabilidad (capacidad para responder) recae en quien puede hacerlo visible. Los profesionales lo hacen visible mediante libros, escritos, conferencias, etc… y ellos generan una “imagen” del colectivo que en ocasiones ayuda y orienta mientras otra lo que hace es confundir más. La administración los hacen visibles/invisibles mediante la creación y aplicación de leyes (o su opuesto), dando o negando formación, etc. Y las familias pueden hacerlo visibles saliendo ellas mismas “a la calle”, con naturalidad.

La visibilización de las personas con AACC es responsabilidad de las personas con AACC. Otras pueden hablar de nosotros y generar determinadas imágenes (fieles o aberradas), pero la última palabra es nuestra. Cada cual tiene su espacio de responsabilidad, y no pasa nada por aflorar el nuestro.

Ese trasfondo se nutre de diversas formas de miedo (desde lo más sutil a lo más burdo). Miedos comprensibles cuando aún no hemos salido del “armario”. No suele ser un tema que tenga buena acogida en general, precisamente porque se genera una imagen deformada del fenómeno y, desde ahí, surgen las más variopintas respuestas a cual más absurda o dañina. Ese caldo de cultivo desalienta a la mayoría, y es normal. Pero si queremos que algún día se naturalice esta diferencia hay que empezar a salir “a la calle”, como han hecho otros colectivos que hace años también parecía que había que ocultar de una sociedad generalmente hostil con la diferencia. Esos son ejemplos del camino que puede darse si realmente queremos “mejorar la visibilización” que redunde en una “mejora de la sensibilización” que anime a muchos a “mejorar la formación” y puedan “mejorar la comprensión” del fenómeno, de modo que pueda “mejorar la atención” al mismo en su periplo escolar. Tan simple como empezar esa cadena causal por el principio, por hacernos visibles nosotros mismos y no esperar a que otros hablen de nosotros, con el peligro que eso tiene si queremos mostrar la normalidad que nos acompaña. Y es que no es lo mismo describir un bosque que mirar los árboles.

Para finalizar, quiero lanzar un par de preguntas que animen a la reflexión individual y colectiva:

¿Qué harías tú para mejorar esa visibilidad?

¿Qué podrían hacer las entidades para mejorarla?

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Acerca de José Luis

Adulto superdotado con perfil "aspersor". Padre de dos hijos superdotados. Diletante de la inteligencia, la conciencia y la creatividad. Activista social en el ámbito de las altas capacidades intelectuales (2009-2016) y en el ámbito del derecho a la vivienda (2012-2013). Escéptico con mente ecléctica. Amante del conocimiento en todas sus variedades y facetas, sin ideologizaciones políticas, religiosas ni éticas. Sin deudas simbólicas...
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6 respuestas a Visibilización de las altas capacidades

  1. José Luis dijo:

    Gracias por tu reflexión, Carmen. Está claro que nadie se oculta sin una razón, generalmente vinculada a algún tipo de miedo. Es como una pescadilla que se muerde la cola. Si no salimos de ese círculo vicioso la rueda no deja de girar del mismo modo nunca.
    Si la envidia nos frena, gana la envidia.
    Si la agresividad nos frena, gana ella.
    Si el miedo nos frena, gana el miedo.

    Y así sucesivamente. Nosotros somos los únicos capaces de romper ese círculo.

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  2. Carmen Lorenzo dijo:

    Lo importante no es la diferencia, sino que dicha diferencia es percibida como una amenaza por quienes no poseen esas AACC. En este mundo competitivo, todo se mide como una diferencia comparativa. Ese miedo es un camino de doble sentido, la persona con AACC, que posiblemente haya tenido ya alguna experiencia de rechazo por esa capacidad, se protege, tratando de confundirse con el resto, que no comprende su naturaleza. Entiendo el no dejarse ver hasta sentirse seguro de que el mundo entienda esa naturaleza distinta.
    Buen artículo.

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  3. José Luis dijo:

    Gracias por tus palabras, Jullye

    Sí, hablar con naturalidad ayuda a visibilizar esto. Todos tenemos fortalezas y debilidades que por sí mismas no definen al ser complejo que somos sino que forman parte del mismo. A algunas personas se les da bien unas cosas y ocultarlo no lleva a ningún sitio. Es un valor que puede revertir socialmente cuando es comprendido y cuidado. Como otros tipos de talento que no tenemos inconveniente en observar…

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  4. Soy madre de un niño con altas capacidades, cada día es un aprendizaje con el, dentro de todo el tiene poco o cero problemas, va bien en el colegio, se lleva bien con sus compañeros y es muy sociable. Si que noto que el no se ve igual a los demás y eso le desespera…. pero para mí todos somos diferentes y especiales y espero que el lo entienda así
    Me ha encantado este artículo.

    Que haría yo para mejorar la visibilidad?
    Hablar de ello como algo normal. De hecho lo hago, aunque es mi hijo al que no le gusta que yo diga que el tiene AACC…. (segun el porque no le creen y le cuestionan…). Pero ayer mismo hablando con la madre de una compañera de el me enteré que ella (la madre) tenía AACC. Que conversación más interesante tuve con ella relatándome su experiencia!
    Deberíamos estar orgullosos de las AACC porque son un don, no un estigma que ocultar …
    Bravo por este blog. Me leeré los demás artículos y esperare con ansia los nuevos

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  5. Carlos dijo:

    Bravo JL jejeje

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