El segundo despegue de ASA: II Jornadas Nacionales y I Regionales sobre Altas Capacidades, Educación y Familia

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El 17 de octubre de 2013 respondí a la pregunta ¿qué piensas de ASA Málaga? que hacían en su Página de Facebook con un mensaje muy escueto: “que necesita volar de nuevo”. Hoy me respondían los nuevos capitanes de este barco: “ya hemos despegado!!”

El comentario me ha hecho gracia y además ha reactivado la memoria de esa época, así que aprovecharé la corriente para contar de modo brevísimo algunas de las peripecias que vivimos en la asociación desde unos meses antes de ese comentario hasta un año después del mismo.

Un hecho es evidente. ASA comenzó a volar alto a raíz de la organización de las magníficas II Jornadas Nacionales y I Regionales sobre Altas Capacidades: Educación y Famila que organizamos en octubre de 2014.

Desgraciadamente no puedo compartir la web de ese evento porque la empresa informática encargada de hacerla la borró sin dar posibilidad a la asociación de guardarla como memoria viva de aquello. Por suerte, sí podemos contar con los vídeos que se grabaron y subieron a la página de Youtube de ASA Málaga. Vídeos que siguen siendo revisados y muy bien valorados por muchísimas personas que van llegando a este mundo. En esta entrada del blog integrado en la web de la asociación podéis verlos todos juntos.

Año 2013

La asociación pasó un periodo delicado a mediados de 2013. Había que dar relevo a la junta directiva y no había candidaturas suficientes para seguir adelante. Se convocó una reunión urgente y se habló claro: si no se cubren los cargos ASA desaparece. En esos momentos muchos socios asistentes levantaron sus manos y sentí que había esperanza. Estas situaciones son normales en las asociaciones familiares de altas capacidades, como ya he comentado en alguna entrada. Todas pasan por momentos difíciles y algunas los superan. Otras, desgraciadamente, no. Así es la vida asociativa…

ASA se organiza siempre en función del calendario escolar. Comienza a activarse en septiembre y arrancan los talleres en octubre, para finalizar en mayo o principios de junio. En esa época solíamos celebrar el final del curso con una merienda en la que los socios podían charlar en un ambiente distendido sobre sus cosas. Y en la que se celebró ese año la junta directiva aprovechó para pasar una encuesta de satisfacción a los presentes.

Esta acción, aparentemente poco relevante, supuso una fuente de información básica para el devenir organizativo de la asociación. Sara, la “presi”, nos pasó un resumen propio con los puntos más importantes que los socios señalaban como mejorables. Con esos datos tan jugosos y la experiencia acumulada durante cuatro años en todas las labores asociativas (menos en la organización de los talleres) me sirvieron para elaborar un documento llamado “Estructura organizativa de ASA Málaga” que entregué a la presidenta para que, a su vez, se le entregara a la nueva junta directiva. Ellos tenían la última palabra. Con algunas ligeras modificaciones se aprobó y a partir de ese momento la asociación comenzó a trabajar con esa guía por delante. Eso permitió que el proyecto se consolidara y diera un gran salto adelante, convirtiéndose en una de las asociaciones de referencia en España. En esta entrada comparto el contenido original sin las pequeñas modificaciones finales.

Era necesario dotar de estructura organizativa a la asociación porque su crecimiento era imparable. En esos momentos ya superaba las 150 familias y no se podía continuar sin tener una guía clara de acción colectiva, así que merecía la pena hacer un esfuerzo en ese sentido.

Con estas alforjas presentamos nuestra candidatura Estrella y yo. Hicimos un último esfuerzo, aportando la experiencia a la nueva junta directiva. Salimos elegidos como presidenta y vicepresidente respectivamente. Arrancaba una nueva etapa en la asociación.

Año 2014

La nueva junta era muy numerosa. Contaba con 19 miembros, todas las personas que presentaron su candidatura en septiembre de 2013. Y a veces costaba coordinarnos, pero le poníamos pasión al asunto.

En enero de 2014 sufrimos una pérdida importante. La sede en Marbella se independizó en un proceso difícil para ambas partes. Necesitaban caminar solos y dieron los pasos para constituir una asociación, ACM Ignacio García-Valiño, con algo más de cincuenta socios-familias. Hoy continúan su labor con casi doscientas familias.

Y llegamos a febrero, el mes clave en esta historia.

Cada año se celebraba una asamblea ordinaria de la FASI (la federación andaluza de altas capacidades) en una provincia diferente de Andalucía. En 2014 nos ofrecimos a organizarla en nuestra sede del Centro Ciudadano Valle-Inclán.

Al finalizar la misma, la casualidad jugó a nuestro favor. Nuestra asamblea coincidió con un evento de otra organización al que acudió el Alcalde de Málaga. Y cuando finalizamos algunos se acercaron a él para pedir el apoyo del consistorio de cara a organizar unas jornadas nacionales o regionales en nuestra ciudad. Lo tenían rodeado, así que no podía escaparse sin dar una respuesta. Tampoco hubo que insistir mucho. Ya nos conocía y ofreció esa ayuda. La interesaba realmente el tema y darle promoción aquí.

Este importante aval supuso una inyección de moral tremenda que nos llevó a lanzarnos a la piscina en cuanto pudimos reunir a los socios en una asamblea propia para plantear la organización de un evento de estas características. En la misma se dieron las condiciones para arrancar con buen pie. Una pareja de nuevos socios se ofreció a formar parte de la organización porque tenían experiencia previa en este tipo de eventos. Miel sobre hojuelas.

Organización de las Jornadas

Los meses iniciales se crearon las bases organizativas para afrontar el reto, aunque el ritmo de trabajo era necesariamente lento porque también estábamos en otras muchas labores del día a día de la asociación. En algunos ratos libres de los viernes avanzábamos temas y gracias al correo electrónico podíamos estar en permanente contacto durante el resto de la semana. Como dato curioso comentaré que tengo guardados algo más de quinientos correos -bastante extensos algunos- de trabajo por las jornadas en una bandeja local de mi ordenador. Y eso era sólo la punta del iceberg, como suele pasar en estas cosas. Lo más duro es invisible a los ojos…

Cada miembro aportaba su experiencia o conocimientos en las múltiples labores que había que abordar en esos primeros meses. Comenzamos cinco personas y a lo largo de esta primera fase se unieron dos más. En la fase final se sumaron muchas más personas al proyecto. Era lógico, en la primera fase era importante ser operativos y si el grupo era amplio las posibilidades de avanzar se habrían reducido ostensiblemente. En la fase final se trataba de coordinar las operaciones dentro del recinto donde se iban a celebrar y ahí sí se necesitaban muchas manos.

Solíamos informar a la junta directiva de los avances, sin entrar en demasiados detalles. Algunas personas mostraron su desacuerdo con la celebración de las jornadas a pesar de que habían sido aprobadas en Asamblea. Se generó una discrepancia interna que nos forzó a convocar una segunda asamblea para aprobar el presupuesto.  Al parecer, este pequeño grupo estaba convencido de que las jornadas no interesaban a nadie y no facilitó la organización. Esta tensión llegó a su máximo punto cuando presentamos los tres presupuestos a la junta. Hicimos unas estimaciones optimistas, normales y pesimistas, dependiendo de si lográbamos muchos apoyos, algunos o ninguno. Expliqué por activa y por pasiva que no esperábamos que se diera el escenario pesimista en el que ASA tendría que desembolsar una cantidad importante pero asumible con las reservas que había en la “hucha” de varios años. Y que en el peor de los casos ese desembolso habría que considerarlo una inversión de futuro, ya que si se organizaban bien aportaría importantes beneficios tangibles e intangibles a la asociación. Dio igual. Cogieron el dato del peor escenario y estuvieron discutiendo “la ruina” que supondría organizarlas en las más de dos horas que duró la asamblea. Al final se votó y el resultado fue elocuente: 55 votos a favor y 5 en contra. Gracias a este aval pudimos continuar sin interrupciones. Cuando finalizó la asamblea se demostró que las jornadas sí interesaban. Al terminar las jornadas con sustanciosos beneficios económicos se demostró que no éramos tan inútiles de no conseguir apoyos externos.

Celebración de las Jornadas

El evento fue un éxito organizativo sin parangón. La mayoría de los socios que pusieron sus manos en esta última fase carecían de experiencia y tampoco se había ensayado previamente para que la coordinación no fallara. Los asistentes felicitaron a las personas encargadas de este delicado asunto por su buen hacer durante los tres días que duró.

ASA demostró la musculatura suficiente para afrontar retos de mayor envergadura y eso lo vieron claro las instituciones que hasta entonces no nos habían hecho mucho caso, salvo esporádicas excepciones. Una fundación vinculada a la Diputación nos ofreció más espacios para talleres en una antigua guardería del complejo de La Noria. Y allí nos trasladamos poco tiempo después. Posteriormente se logró un importante convenio con la Universidad de Málaga y dimos un salto mayor como asociación. Cambiamos nuevamente la sede de talleres al edificio de las Facultades de Psicología y de Educación. Cuando se nos volvió a quedar pequeño, nos ofrecieron los espacios actuales en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática de la Universidad.

Todo esto fue posible gracias a la celebración exitosa de las jornadas. Si no lo hubiéramos logrado probablemente la asociación no habría cogido vuelo tan pronto, convirtiéndose en una de las asociaciones más grandes de España con más de 400 familias y en un referente indiscutible en el ámbito de las Altas Capacidades Intelectuales. Con todas las dificultades y vaivenes propios de una organización de este calibre en un colectivo donde no se manejan esos volúmenes asociativos sin apoyos externos o sin una larga trayectoria de buen hacer.


2 respuestas a “El segundo despegue de ASA: II Jornadas Nacionales y I Regionales sobre Altas Capacidades, Educación y Familia

  1. Buenos días José Luis
    Necesito poder hablar contigo para que puedas orientarnos en relación a la creación de una asociación.
    Somos un grupo de padres del PEAC, programa de enriquecimiento educativo para alumnos de altas capacidades de la Comunidad de Madrid.
    Queremos crear una asociación de padres, una ampa al amparo del pro grama. Nos han dicho que lo solicitemos a la Dirección de Área y nos indicarán.
    Me gustaría contar con tu opinión al respecto de si podríamos o no constituir una ampa y si no fuera posible, si nos podríamos denominar asociación de padres del PEAC.
    Saludos y gracias
    No se cómo comunicarme contigo de otra forma.

    Me gusta

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