Altas Capacidades. Consejos para las nuevas familias

retro-style-951549_640

“Acabo de recibir la noticia de que mi hija/hijo tiene altas capacidades, ¿qué puedo hacer?”

En el mundo de las altas capacidades se da con extraordinaria frecuencia este patrón. Familia que no sospechaba nada y que, de repente, le confirman que su pequeña criatura presenta un perfil de excepcionalidad intelectual. A muchas se les viene el mundo encima. Advierten rápidamente que no saben absolutamente nada de este asunto y que lo que hay en internet le confunde más que le aclara. Se sienten completamente perdidas. Algunas buscan información sobre asociaciones en su zona o algún grupo específico en el que se hable de esto. Saben que necesitan saber algo más sobre esto para poder responder a la pregunta que le asalta: ¿qué hago?

Pero la urgencia de saber en ocasiones no es buena consejera. La precipitación por encontrar respuestas puede llevarte hacia lugares y personas poco recomendables, que los hay, como en todos los ámbitos. En esos momentos son presa fácil para los aprovechados de turno.

Por ese motivo, lo primero que hay que apelar es a una sencilla actitud: calma.

Serénate. Tu criatura es exactamente la misma persona ayer, hoy y seguramente mañana. Nada cambia. Tan solo un pequeño dato que desconocéis y que hay que aprender a gestionarlo.

Respira hondo. No hay nada perdido, aunque no haya tiempo que perder. Con la información en la mano acércate a un sitio de confianza.

Busca la asociación de tu zona. Ellos podrán orientarte. En este mapa puedes encontrar la que te pilla más cerca.

Interactúa con otras personas. En el grupo de amigos de la Plataforma de Apoyo a las Altas Capacidades hay muy buen ambiente y se suele aportar información veraz. Dialoga con otras familias que han pasado lo mismo que tú. Te entenderán y te ayudarán con su propia experiencia.

Lee mucho. Todo lo que caiga en tus manos. Pero con prudencia, no creas todo lo que lees. El tiempo te irá ayudando a distinguir el grano de la paja y a ser crítico con la información disponible. En la entrada de Preguntas frecuentes sobre altas capacidades he recopilado muchos enlaces que podrán orientarte. No agota todo lo que puedes leer, obviamente, pero para empezar será más que suficiente.

Fórmate. No lo fíes todo a la información que puedas leer en un rato. Tus hijos y tú mismo necesitáis tener las herramientas para poder dar el siguiente paso: continuar.

No dejes en manos de otros tu responsabilidad. Dependerás de voluntades ajenas y perderás la oportunidad de empoderarte, de hacer las cosas por ti mismo. Con la ayuda de la experiencia de otros te reforzarás, te sentirás más seguro, pero como medio para tu propio crecimiento, no como fin.

Y cuando vayas dando pasitos firmes en este terreno te irás dando cuenta de que lo que te pasa a ti le pasa a muchos otros. En ese momento querrás devolver lo que has recibido y darás el último paso: ayudar.

Esa ayuda puede ser individual o colectiva, anónima o pública. Da igual cómo sea, lo importante es que sea. Las cadenas de favores funcionan porque se da el hoy por ti y mañana por mí. Lo que nos hace genuinamente humanos es la solidaridad y la colaboración. Nunca fuimos una especie especialmente poderosa y fue nuestra capacidad para unirnos -a pesar de todo- la que nos permitió progresar. Somos más fuertes cuando somos más.

Pero esto es un proceso y a un recién llegado no le puedes poner la bandera de la colaboración en el minuto cero. Bastante miedo maneja como para darle algo para lo que no está preparado. Hay que cuidar a las nuevas familias y darles la confianza suficiente para que, con el tiempo, pueda compartir lo recibido en otros.

Tiempo al tiempo. No soy nada religioso ni creyente, pero este pasaje es de una lucidez extrema:

Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo:

un tiempo para nacer,
    y un tiempo para morir;
un tiempo para plantar,
    y un tiempo para cosechar;
un tiempo para matar,
    y un tiempo para sanar;
un tiempo para destruir,
    y un tiempo para construir;
un tiempo para llorar,
    y un tiempo para reír;
un tiempo para estar de luto,
    y un tiempo para saltar de gusto;
un tiempo para esparcir piedras,
    y un tiempo para recogerlas;
un tiempo para abrazarse,
    y un tiempo para despedirse;
un tiempo para intentar,
    y un tiempo para desistir;
un tiempo para guardar,
    y un tiempo para desechar;
un tiempo para rasgar,
    y un tiempo para coser;
un tiempo para callar,
    y un tiempo para hablar;
un tiempo para amar,
    y un tiempo para odiar;
un tiempo para la guerra,
    y un tiempo para la paz.


2 respuestas a “Altas Capacidades. Consejos para las nuevas familias

  1. Solo darte las gracias, ayer fue un día duro para mi, muy bien descrito en este blog, creo que este artículo calmará a mucha gente que se encuentra en esta misma situación, he leído y sigo leyendo, intentaré ir a una asociación de mi comunidad para que me vayan orientando y os seguiré también por el grupo de Facebook, solo darte las gracias
    Un saludo
    Susana

    Me gusta

    1. Con esa intención nació. Te vi tan apurada ayer que solo me salía eso: calma. Son sentimientos normales cuando aterrizas en esto y lógicamente no sabes de qué va el asunto. Pero todo irá encajando poco a poco. Ya lo verás.

      Me gusta

Gracias por su comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .