El talento es una cuestión de grado

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La palabra talento es polisémica. Señala tanto la inteligencia -el entendimiento- como la aptitud  -el desempeño-, así como a la persona que posee una o las dos en un alto grado.

Se trata de la capacidad para ejercer una cierta ocupación o para desempeñar una actividad. El talento suele estar asociado a la habilidad innata y a la creación, aunque también puede desarrollarse con la práctica y el entrenamiento.

Según la RAE:

talento
Del lat. talentum ‘moneda de cuenta’, ‘unidad de peso’, y este del gr. τάλαντον tálanton.

1.m. inteligencia (capacidad de entender)

2.m. aptitud (capacidad para el desempeño de algo)

3.m. Persona inteligente o apta para determinada ocupación.

La noción de talento es una cuestión de grado. Suena a mantra que se repite una y otra vez pero es así. No se puede entender de otro modo. Pasa exactamente lo mismo con la estatura y con la temperatura.

En un continuo cuantitativo (de menos a más capacidad) podemos establecer diversos grados: baja capacidad, capacidad media o alta capacidad.

En un continuo cualitativo (de peor a mejor aptitud) hablamos de torpe desempeño, desempeño normal, hábil desempeño, etc.

El concepto de talento es relativoSignifica literalmente que siempre se pone en relación a algo. Siempre está en una posición respecto a un determinado marco.

Ese marco puede ser nosotros mismos, nuestro grupo de conocidos, un determinado país o el mundo entero. Usando la estatura se entiende mejor. Una persona que mida 1,80 m en el contexto de la estatura media de un país estará por encima de la media, así que diremos que tiene «alta estatura» o que «es alto». ¿Pero qué diremos de esa misma persona en el marco de un equipo de baloncesto? Probablemente diremos que «es pequeño» respecto a los demás.

Pues lo mismo pasa con el talento. Como suele repetir Ken Robinson, «todos nacemos con un talento que hay que identificar e incentivar». Obviamente se refiere al marco personal: todos tenemos un aspecto de nosotros mismos en el que destacamos respecto a los demás aspectos de nosotros mismos. Dentro de mis habilidades, hay una (o varias) más destacadas. Esas a las que llamamos «nuestras fortalezas». Y otras en las que flojeamos, esas que llamamos «nuestras debilidades». En nuestro termómetro aptitudinal encontramos también pobres, normales y destacados desempeños RESPECTO A nosotros mismos.

Este marco restringido no se puede ampliar acríticamente, porque no es lo mismo ‘medirse’ con uno mismo que con una grupo más amplio. Uno puede ser un excelente atleta local y un mediocre atleta mundial. Y el talento es el mismo en ambas consideraciones. Todo depende del marco. Todo es relativo al contexto en el que se realice la estimación.

El absurdo de la afirmación «todos tenemos altas capacidades»

Como ya he repetido varias veces en otras entradas, vivimos en una sociedad que ha borrado de su lenguaje (y de su entendimiento) la noción de grado. Y claro, las consecuencias son absurdos como el de este apartado.

Dislate que procede de la distorsión de expresiones como la de Ken Robinson y otras personas que quieren destacar las fortalezas de cada persona para animarlas en su crecimiento personal (valga tanta redundancia). Fuera de ese marco, comienza el disparate.

Del «todos tenemos un talento» como sinónimo de «todos tenemos una fortaleza» pasamos a «todos tenemos talento», con el borrado de la noción de grado. No decimos «todos tenemos talento, pero no todos tenemos el mismo nivel de talento», que sería lo lógico. Lógica que sí usamos para la estatura. Jamás nadie en su sano juicio afirmaría que «todos tenemos estatura» (una obviedad) sin la noción de grado implícita: «todos tenemos estatura, pero no todos tenemos la misma estatura».

Pues bien, en el ámbito educativo se realizan este tipo de afirmaciones constantemente. Sin ningún sentido crítico y sin ninguna capacidad para razonar el absurdo de la expresión extirpando el grado de su seno.

La torcedura alcanza otras expresiones similares como «todos tenemos capacidades diferentes, ni mejores ni peores». Frase que ponen el parche antes de la herida, porque en realidad no se sabe a qué se está refiriendo. Claro que todos tenemos capacidades diferentes, esa es la riqueza del ser humano. Y en cada marco unas capacidades serán mejores que otras. Por ejemplo, en una negociación será más importante la capacidad para dialogar que la capacidad para saltar con pértiga. Es de una obviedad aplastante. La calificación de mejor y peor siempre depende también del contexto en el que se despliegue una capacidad. El problema de fondo muchas veces pasa por identificar la capacidad con la persona y por enjuiciar a la segunda en función de la primera, etiquetándola sin más. Pero ese es un problema de simplificación de la realidad que no afecta a la realidad de la diferencia en cantidad y calidad de capacidades. Lo natural, lo que todo el mundo ve pero que nadie parece dispuesto a decir no sea que alguien se sienta agredido.

Todo lo anterior explica el absurdo de afirmar, sin sonrojarse, que «todos tenemos altas capacidades«, que es el colmo del absurdo de los absurdos. Introducir la noción de grado para decir que «todos tenemos alta estatura«.

Como dice Steven Pfeiffer: «Se han producido interpretaciones erróneas de la teoría de las inteligencias múltiples, sugiriendo que todos tenemos altas capacidades en algún ámbito o dominio»

Si en un marco general una capacidad media estaría en un percentil 50, todo lo que supere ese umbral estará por encima de la media y se establecerán diversos grados de ‘estatura’. No tiene la misma altura el 75 que el 90, ni el 90 que el 99. Y todo lo que no llegue a ese umbral estará por debajo de la media y también se establecerán diversos grados. Es lo lógico.

Si en un marco personal una persona tiene diversas capacidades se establecerán diversos grados dentro de este marco restringido. Si posee percentiles en diversas áreas de 36, 42, 57, 25, 19 y 65 parece claro que posee dos fortalezas relativas (57 y 65) y dos debilidades relativas (25 y 19) respecto a si mismo. Y si hay otra persona con percentiles 70, 76, 91, 59, 53 y 99 también tendrás dos fortalezas relativas (91 y 99) y dos debilidades relativas (59 y 53) en su propio marco. Sin embargo, cuando unimos los dos marcos en uno, se denota que las fortalezas de la persona uno estarían en un nivel de debilidad de la persona dos. Lo que para uno es una «alta aptitud», para otro es una «baja aptitud». Por este motivo es absurdo afirmar acríticamente que todos tenemos altas capacidades sin señalar clara e indudablemente el marco en el que tu afirmación puede tener algún sentido. Generalmente no se establece ese marco y se suelta para intentar minusvalorar la fortaleza de una persona en un marco ampliado. Somos un país de maricomplejines y en gestos como estos lo demostramos. Parece que nos molesta que alguien pueda tener habilidades destacadas en algo que no sea deporte, música o baile, desempeños poco amenazantes para nuestras señas de identidad.


2 respuestas a “El talento es una cuestión de grado

  1. Totalmente cierto.
    Todos sabemos que no todos somos Rafa Nadal, Paul McCartney o Einstein, pero se trata de «normalizar» como si fuera algo que afecta personalmente a nuestra capacidad: «no parece para tanto», «es trabajo y esfuerzo», «tuvo suerte» «¿quién dice que Einstein era tan listo, si nadie entiende eso de la teoría de la relatividad? y total para lo que sirve»….
    A las personas nos cuesta mucho reconocer el talento en grado superior de otros, porque se interpreta generalmente como reconocer que nuestro propio talento es inferior, nos duele el ego.

    Pues es cierto, hay gente con más talento que yo, pero eso no disminuye mi propio talento y punto, no pasa nada, así de simple. Disfrutemos y aprovechemos el talento superior de otros:
    ¡gracias Rafa Nadal, Paul McCartney y Einstein!

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    1. Gracias por comentar.

      Efectivamente, nos cuesta mucho reconocer un talento superior, sobre todo en los contextos donde nosotros nos movemos o actuamos. Si no juegas al tenis, posiblemente no te incomode el talento de Nadal, al contrario, lo admiras sin remilgos.

      Le gusta a 1 persona

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