Depresión existencial en las altas capacidades

Ayer hablaba de que la conciencia y la consciencia son más importantes que la inteligencia para afrontar el tren de la vida. Casualmente, hoy se publica un interesante artículo en El Mercurio titulado La depresión existencial: cuando la vida pierde su sentido, donde se reflexiona de modo sencillo sobre este proceso, señalando que se produce muchas veces en las personas con altas capacidades, reforzando la idea compartida ayer.

Fue en el 2012 cuando el doctor Robert Seubert publicó un artículo de investigación en el Journal of the European Psychiatric Association para destacar algo importante. Una parte de nuestra sociedad no responde a los tratamientos ordinarios de la depresión y esto podría estar relacionado con el tipo de personalidad e incluso con las altas capacidades intelectuales.

Hay personas que navegan en otros universos psíquicos; unos en los que se hacen preguntas más profundas y sienten un tipo de sufrimiento fuera de lo común. Sentir ansiedad por el devenir del mundo o tristeza por no encontrar el sentido real de la vida podría conformar una depresión muy particular.

¿Cuáles son los síntomas de la depresión existencial?

Toda depresión es un fenómeno multidimensional y complejo. Cada persona lo vive de un modo y, por lo general, suele ser comórbida con otros trastornos, como por ejemplo la ansiedad. Ahora bien, este tipo de realidad presenta una serie de características muy particulares que son las siguientes.

Falta de sentido: la persona no encuentra sentido a su existencia. Siente como si avanzara en un vacío en el que nada es trascendente ni auténtico ni enriquecedor a la mente.

Sensación de no ser comprendidos: es aquello de sentirse extraños en este mundo, además de solos.

No poder realizarse: porque la sociedad es limitada, porque no hay mecanismos para favorecer ese crecimiento creativo, profesional, humano y cívico.

Sufrimiento por las injusticias sociales: por las desigualdades, por la falta de libertades.

Divagues con frecuencia sobre la muerte: hay pensamientos sobre la fugacidad del ser humano. Las ideaciones suicidas están también presentes en este tipo de trastorno psicológico.

Manifestaciones físicas: como el agotamiento, el insomnio, la hipersomnia, las alteraciones en la alimentación.

Un tipo de depresión común en las personas con altas competencias intelectuales

Todos los síntomas señalados en el artículo se encuadran claramente en una crisis de consciencia, no de inteligencia. Apunta a algo más profundo de nuestro ser que el intelecto. Las elevadas prestaciones intelectuales no nos salvan de las crisis existenciales. A veces es al contrario, cuando entran en modo “turbina” ayudan sobremanera a hundirte en ese pozo existencial en el que no encuentras el modo de salir. Ayudan a generar ese enorme abismo interior que experimentamos en plena crisis de sentido.

Ese vacío tan gigantesco como oscuro se produce cuando la conciencia (apertura del espacio) no se ve acompañada de consciencia (presencia/iluminación en ese espacio). Ahí no hay intelecto que valga. Es una lucha interna que supera con creces las prestaciones puramente intelectuales.

La consciencia es el factor diferencial entre inteligencia y sabiduría. Un niño pequeño puede tener un elevado nivel de inteligencia pero no manifiesta ninguna sabiduría. Ese poso se alcanza, a veces, en la madurez. Falta el ingrediente fundamental: la experiencia vital. Recuerdo una escena memorable de El indomable Will Hunting donde Robin Williams, soberbio actor, explica al joven Matt Damon esa diferencia.

La depresión existencial se integra dentro de una teoría que desarrolló el psiquiatra Kazimierz Dabrowski (1902-1980). Este enfoque lleva el nombre de desintegración positiva y se basa en la explicación siguiente:  Las personas podemos pasar por 5 etapas de desarrollo personal. No obstante, cerca del 70% de la población no pasa de las tres primeras fases. Es un desarrollo en el que uno acaba habituándose a las pautas que le marca la sociedad, hasta que poco a poco encuentra su sitio en ella y se adapta. Por contra, un 30% llega hasta la cumbre del desarrollo personal y lejos de suscitarle más sabiduría o bienestar, lo que ocasiona es tener que pasar un tiempo de crisis existencial. No se sienten integrados en lo que la sociedad espera de ellos. Esto es lo que llamó el doctor Dabrowski la desintegración positiva. Es decir, quien alcance ese nivel está obligado a reformularse a sí mismo, a desintegrarse para construirse de nuevo. No obstante, es común que pasen por una época de dudas profundas, de angustia, de no encontrar el sentido a nada de lo que les envuelve. Este tipo de sufrimiento es común en las personas con un alto cociente intelectual; hombres y mujeres que evidencian con más frecuencia la depresión existencial.

En este último pasaje que destaco del artículo entramos de lleno en Dabrowski. Con la iglesia hemos topado. No por Dabrowski, lógicamente, si no por la pésima y superficial interpretación de su teoría de desarrollo personal, llamada de desintegración positiva. En una entrada sobre esta teoría donde expuse la interpretación de Sal Mendaglio, este autor señalaba varios puntos clave para entender cómo se había desviado hacia la inteligencia lo que estaba pensado para la consciencia. Destaco un pasaje crucial:

TPD and Giftedness
I have been using the term gifted students loosely. With respect to giftedness, TPD requires another reframing of commonly held conceptions. The concept of giftedness does not encompass developmental potential. Neither definitions of giftedness nor criteria used for selecting students for gifted education programs reflects a Dabrowskian view of potential for advanced development. A Dabrowskian view of giftedness would require a revamping of not only our definitions but also our programming. Dabrowski is clear: TPD is about authenticity, morality, becoming and being a good person; becoming truly human. Success in TPD is not material, nor is it related to academic achievement. The triumph of people who have struggled and endured the pain of development rests in their lives of service to others: they live their lives for the betterment of humankind.

He estado usando el término estudiantes dotados de modo impreciso. Con respecto a la dotación [humana], TPD requiere otro replanteamiento de las concepciones comunes. El concepto de dotación [intelectual] no abarca el potencial de desarrollo. Ni las definiciones de dotación [intelectual] ni los criterios de selección de estudiantes para programas de educación para dotados [intelectuales] reflejan una visión dabrowskiana del potencial para el desarrollo avanzado. Una visión Dabrowskiana de la dotación [humana] requeriría una renovación no solo de nuestras definiciones sino también de nuestra programación. Dabrowski es claro: la TPD se trata de autenticidad, moralidad, devenir y ser una buena persona; convertirse en verdaderamente humano. El éxito para la TPD no es material, ni está relacionado con el rendimiento académico. El triunfo de las personas que han luchado y soportado el dolor del desarrollo descansa en sus vidas de servicio a los demás: viven sus vidas para la mejora de la humanidad.

Con palabras sencillas. La teoría de la desintegración positiva de Dabrowski nos habla del camino que siguen algunas personas desde un nivel escaso de consciencia (egoísmo) a un nivel elevado de consciencia (altruismo).

El hecho de que muchas personas con altas capacidades intelectuales suframos crisis existenciales no da pie a pensar que siempre conducen a una mejora personal de nuestro nivel de consciencia o de altruismo. De hecho, lo más frecuente es que no deriven en mejoras sustanciales en el interior de las personas que las sufren.

Unas de las interpretaciones más absurdas que suelo leer es la de asociar las sobreexcitabilidades con la excelencia en nuestro nivel evolutivo. Sería tan idiota como pensar que la flexibilidad física nos lleva indefectiblemente a comprender profundamente qué es el yoga. A lo sumo, nos llevará a practicar posturitas cada vez más complejas, pero hace falta más consciencia para integrar la profundidad de la unión cuerpo-mente.


9 respuestas a “Depresión existencial en las altas capacidades

Gracias por su comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .