Pacto educativo para la atención a las altas capacidades

agree-1728448_640

El pasado viernes 18 de mayo, las asociaciones malagueñas para el apoyo a las altas capacidades, ASA Málaga y ACM Marbella, enviaron a todas las entidades relacionadas con este fenómeno un documento titulado PACTO ESTATAL PARA LA ATENCIÓN EDUCATIVA DEL ALUMNADO CON ALTAS CAPACIDADES que podéis leer íntegramente en el este enlace.

Este texto refleja la necesidad imperiosa de trabajar conjuntamente por la adopción de medidas que puedan mejorar la situación de este colectivo tan poco comprendido como atendido en sus necesidades específicas de apoyo educativo.

Las medidas que propone son:

  1. DEFINICIÓN COMÚN DE ALTAS CAPACIDADES INTELECTUALES
  2. PROGRAMAS DE IDENTIFICACIÓN Y ATENCIÓN en distintas etapas educativas
    especialmente en Educación Infantil
  3. EVALUACIÓN Y SEGUIMIENTO DEL NIVEL DE COMPETENCIA CURRICULAR
  4. EVALUACIÓN PSICOPEDAGÓGICA Y PLAZOS
  5. OBLIGACIÓN DE INFORMAR A LA FAMILIA
  6. ACEPTACIÓN Y UTILIZACIÓN DE INFORMES EXTERNOS
  7. FORMACIÓN OBLIGATORIA
  8. CREACIÓN Y/O AMPLIACIÓN DE ASIGNATURAS ESPECÍFICAS OBLIGATORIAS EN CARRERAS UNIVERSITARIAS Y MÁSTERES
  9. RED DE ORIENTADORES
  10. RED DE TUTORES
  11. REVISIÓN POR PARTE DE INSPECCIÓN EDUCATIVA
  12. DISMINUCIÓN DE RATIO NEAE
  13. ATENCIÓN INCLUSIVA
  14. CREACIÓN DE PROGRAMAS DE SENSIBILIZACIÓN, IDENTIFICACIÓN Y APOYO A NIÑAS CON ALTA CAPACIDAD
  15. FORMACIÓN EXTRACURRICULAR
  16. CENTROS DE REFERENCIA Y BUENAS PRÁCTICAS
  17. AULA AACC O DESARROLLO DE TALENTO

Intuyo que esta propuesta implica una serie de acciones políticas posteriores necesarias para avanzar realmente en el objetivo común de todas las entidades: la atención educativa de las altas capacidades.

Una propuesta seria, clara, sencilla, necesaria y urgente.

¿A qué esperas para apoyarla?

Aquí puedes hacerlo:

adhesionpactoaltascapacidades@asamalaga.es

 


EDICIÓN 21 DE MAYO:

Debido a la publicación de un comunicado de la FASI en la que se desmarca del texto propuesto me veo en la obligación de aclarar que el pasaje de la polémica es exclusivamente una opinión personal. Llevo tres años desvinculado de los espacios de toma de decisiones de la asociación en la que estoy asociado, ASA. Dos años y medio fuera de Confines. Dos años fuera de la FASI. Y otros dos años fuera de la Plataforma de Apoyo a las Altas Capacidades Intelectuales. Es decir, que mi opinión es solo mía, no el reflejo de ninguna otra persona o entidad.

Por ese motivo, he decidido desplazar mi opinión aquí abajo, para separarla claramente del texto que es lo único importante. Lo que yo piense sobre este particular es exclusiva responsabilidad mía y en ese sentido lo mantengo:

“Esta propuesta ha tenido un gran respaldo inicial. Cuenta con el aval de diversos profesionales de referencia en España y de una buena parte de las asociaciones españolas, incluyendo las Big Three, las tres entidades más grandes e influyentes del panorama nacional: APADAC de Asturias, ASAC de Galicia y la propia ASA de Málaga, que no hace mucho decidieron salir de la Confederación española Confines por no estar de acuerdo con su línea de inacción actual. Desconozco si este es el motivo por el que esa entidad y algunas de sus asociaciones miembros (no todas) todavía se están pensando apoyar este documento, al no haber salido de su seno, que sería lo lógico esperar cuando has nacido como instrumento político de las asociaciones y no como una marca para figurar en determinados eventos y acciones que no requieren trabajo.”

Si el apoyo a una causa va a depender de opiniones personales más o menos discutibles, mal vamos. Y más si la opinión se basa en hechos constatables: las tres asociaciones citadas decidieron en Asamblea Extraordinaria salir de la Confederación. Explicaron los motivos a sus socios y éstos decidieron desvincularse. Es fácil constatar este hecho.

Eso sí, quiero pedir disculpas públicas a las entidades promotoras de esta propuesta por el perjuicio que causará a esta necesaria iniciativa.

 

 

 

Anuncios

La resiliencia en las altas capacidades

keywords-2488210_640

Tengo previsto ir de excursión este fin de semana para desconectar del día a día y, de paso, conectar con la naturaleza. No me cabe duda de que me lo voy a pasar muy bien y que el descanso me vendrá de lujo. Pero llega el día y el cielo aparece encapotado. Unas nubes negras van a estropear mis planes.

¿Qué hago ante este contratiempo?

Tengo varias opciones, pero todas pasan por la actitud con la que tomemos esta circunstancia sobrevenida sobre la que no tenemos ningún control. No podemos gestionar la tormenta que se avecina. Pero sí podemos regular las emociones y los pensamientos que nos asaltan.

Podemos resignarnos o, en el extremo opuesto, aceptarlo. La resignación supone el fin de una lucha interna entre nosotros y las circunstancias: las circunstancias ganan la batalla y yo la pierdo. Encontramos una relativa “paz” pero en modo alguno alcanzamos “descanso”. Se activa la emoción del resentimiento: por “culpa” de la tormenta hoy no podré ir de excursión. Si las circunstancias tienen forma de persona, la sensación de derrota se queda anclada y hasta que no se logra la ‘venganza’ o el resarcimiento por el mal que nos ha provocado no logramos descanso.

El único modo de alcanzar descanso es cambiar nuestra mirada, aceptando las circunstancias que no podemos cambiar sin traducirlas como una derrota. Nos replanteamos la razón por la que queríamos irnos y buscamos alternativas dentro de nuestras posibilidades. Si queremos desconectar siempre hay otras opciones (ir al cine, leer, quedar con amigos, etc) y podemos conectar con la naturaleza de otro modo, disfrutando de un paisaje húmedo dando un paseo a pie o en coche.

Pues bien, la aceptación denota nuestra capacidad para “recuperar la forma” (el descanso o equilibrio interno) que teníamos antes de que llegara la tormenta. Esa habilidad la conocemos con el nombre de elasticidad.

Si afrontamos una situación con rigidez (dureza) hablaríamos de resistencia. En cambio, si la gestionamos con elasticidad estaríamos hablando de resiliencia.

En esta entrada, Teresa Pérez nos introduce en el interesante mundo de la resiliencia y aporta algunos consejos para poder desarrollarla en nuestros hijos… o en nosotros mismos.

Esperamos que os sea de utilidad.

Sigue leyendo “La resiliencia en las altas capacidades”

¿Por qué no hablas más sobre adultos con altas capacidades?

fantasy-2861107_960_720

El otro día un adulto con alta capacidad intelectual al que conozco virtualmente desde hace años me lanzó una pregunta similar a la que encabeza esta entrada. Lo cierto es que es una pregunta importante y creo que merece una respuesta algo más elaborada por este medio.

Sinceramente, no creo que sea la persona más indicada para hablar de los adultos con alta dotación intelectual  general (gifted) ni de los adultos con gran habilidad específica (talented). Es cierto que soy de los pocos casos de personas con más de cincuenta años que tiene una valoración desde pequeño que me ha permitido integrar esa información sin darle demasiada importancia. Y eso ayuda bastante, sobre todo viendo los conflictos internos que suele generar en muchos adultos una identificación tardía. Esto pude comprobarlo hace pocos años con la llegada a España del libro de Jean Siaud-Facchin ¿Demasiado inteligente para ser feliz?, texto que supuso una auténtica catarsis en el colectivo, y más en los adultos que lo leyeron. Para muchos fue una sacudida sin precedentes y la gestión de todo eso en ocasiones no es sencilla.

También lo es que llevo diez años involucrado en el ámbito de las altas capacidades y que, a nivel personal, quise hacer una valoración crítica de los instrumentos que se usaban para determinarlas desde la propia experiencia. Me puse en manos de una profesional con amplio bagaje en 2010 y realicé una batería de pruebas cognitivas y de personalidad, aparte de una entrevista personal. Un informe muy completo, en definitiva. Esas pruebas corroboraron lo que ya sabía desde pequeño, así que no hubo ningún conflicto interior que resolver. Pero sí me sirvió para entender en primera persona las limitaciones de esos instrumentos que tratan de determinar quien “es” y quién “no es” de cara a una intervención educativa diferenciada. No me detendré aquí a detallarlas. Se lo iba comentando a Susana mientras revisábamos las pruebas, lo que pedían y lo que pretendían medir.

He conocido a muchos adultos con altas capacidades a lo largo de estos años, tanto a nivel virtual como real. Y he llegado a la conclusión más obvia: cada uno somos de nuestra madre y de nuestro padre. No existe un patrón universal único que nos diferencie del resto de personas, más allá de que cada uno presenta un alto nivel cognitivo en una o varias áreas, que es la “huella” o el “sello” distintivo de las altas capacidades intelectuales, como su propio nombre indica. Todos los demás añadidos que se le reconocen a las personas con AACC están muy cogidos con pinzas. Sobre todo en el ámbito emocional, que es el que más vende hoy día. Y digo vender porque lógicamente el adulto con AACC no interesa a la sociedad por lo que es o por lo que le pueda aportar. Más allá de alguna noticia en la que salen adultos contando sus vidas e inquietudes personales. Ese asunto, sinceramente, es irrelevante. Como es irrelevante mi vida y mis inquietudes. Esto no nos diferencia del resto de personas.

¿Que tengo un modo de procesar la información diferente a la mayoría? Sí, ¿y qué? ¿Eso me hace mejor o especial? No lo creo. ¿Que me interesan algunos temas de mayor profundidad y no suelo encontrar personas en mi día a día que tengan inquietudes similares? Pues sí, ¿y qué? No pasa nada. También me interesa mucho el fútbol, la política o incluso la música bailable, todos ellos bastante simplones o superficiales. No ando todo el día en una nube de filosofía y trascendencia. Me gusta, como he dicho en alguna ocasión, la gente buena, amable, desprendida y alegre. Con eso ya me siento cómodo y puedo integrarme en cualquier conversación sin sentirme mal o “desaprovechado”. Cada uno es como es y le interesan los temas que le interesan. Si estás en un ambiente en el que no se trata lo que a ti te gusta tienes varias opciones: introduces el tema tú mismo, sigues el tema que se esté tratando con normalidad o te vas, física o mentalmente. Nada más…

La vida es muy corta e intensa para darse demasiada importancia. Estamos aquí de paso. Pisamos, dejamos huellas en algunas persona y el tiempo termina por borrarlas. No hay más.

Los adultos con altas capacidades no somos seres especiales. Ni, por supuesto, somos “una especie diferente”. Somos seres absolutamente normales que tenemos la suerte de tener alguna habilidad cognitiva por encima de la media, como otros tienen la suerte de tener alguna habilidad motora, musical, visual, emocional o de cualquier otro tipo.

Eso no quita que crea que la sociedad en la que vivimos despilfarra estas habilidades cognitivas. Primero, porque no las comprende (los mitos y estereotipos -negativos o positivos- no ayudan) y segundo porque no piensa a largo plazo. Invertir en talentos distingue a las sociedades avanzadas de las atrasadas, y los países como el nuestro que no los cultiva los pierde en el camino. O se los llevan otros países que les dan las oportunidades que aquí no tienen para desarrollarse.

El trasfondo que explica todo esto es la crisis de conciencia que como sociedad vivimos. Somos incapaces de ver más allá de nuestros ombligos o de lo más operativo, de lo que necesitamos con urgencia, ya de ya. Y que eso no lo puede cambiar una persona, ni dos, ni tres. Es un asunto de toda la tribu. De largo alcance.

Por estas razones no suelo hablar de adultos con altas capacidades. Rechazo de plano tanto los estereotipos negativos que anclan los medios de desinformación como los estereotipos positivos que anclan algunos investigadores y que sirven para que muchas personas se apeguen a ellos, generando un discurso que no comparto en absoluto aunque esté dentro de los parámetros descritos. E insisto. No, no somos especiales. No, no somos una especie distinta ni una avanzadilla de una especie mejor como he visto escrito por uno de esos adultos que no supo gestionar su reconocimiento tardío. Y como no lo veo, pues no hablo de ello para no incordiar más. Que cada uno elija el camino de consuelo que desee seguir.

Alta capacidad: 25 señales de incomprensión en la escuela

854227-Mary-J-Blige-Quote-We-are-all-just-a-work-in-progress.jpg

Artículo original: 25 signs your gifted child is misunderstood at school

Gail Post, Ph. D.

La mayoría hemos pasado por esto. Esa sensación de hundimiento cuando tu niño con alta capacidad se aburre, se desmotiva o se siente desdichado en la escuela. Esa incertidumbre sobre cuánto intervenir, cuándo defenderlo y decidir si acercarse a la escuela o tomar distancia cuando necesita algo más de lo que se le ofrecen.

Esto no pretende ser un discurso contra los profesores. Tienen un trabajo exigente y a menudo ingrato. He trabajado con muchos niños que han recibido una educación estupenda. Y mis propios hijos tuvieron la suerte de haber encontrado muchos maestros maravillosos en su periplo escolar.

Pero todavía hay algunos docentes que no entienden la dotación intelectual, no tienen el tiempo o la energía suficiente para atender las necesidades de estos estudiantes, o se niegan a atenderlos debido a un proyecto escolar erróneo, la presión de otros padres, la asimilación de conceptos erróneos, la falta de capacitación profesional o por sostener opiniones equivocadas sin respaldo en las evidencias desveladas por la investigación actual.

A continuación describo 25 señales que le indican que su hijo con alta capacidad puede ser incomprendido en la escuela. Son evidentes cuando…

Sigue leyendo “Alta capacidad: 25 señales de incomprensión en la escuela”

Introversión y extroversión

introvert-extravert

Cuando inclinamos una botella lo suficiente, el líquido que contiene se vierte.

Nuestra mente sería una botella con la capacidad para inclinarse hacia afuera (el mundo exterior) o hacia adentro (el océano interior). A esta tendencia natural predominante las denominamos extroversión e introversión, respectivamente.

Hay que insistir en lo obvio. Introversión y extroversión son dos etiquetas para denominar algunos conjuntos de rasgos (tipos) psicológicos de las personas. Se tratan de dos extremos de un continuo que admite grados y estructuras complejas. No son categorías absolutas de blancos o negros, sino más bien complejas escalas de colores. Por la zona media encontraríamos la ambiversión, personalidades que combinan ambas inclinaciones.

amb.png

La doctora Linda Silverman (1993) nos aporta un cuadro y algunas reflexiones que nos ayudan a comprender las diferencias esenciales entre personas introvertidas y extrovertidas. En su artículo Introversión y Superdotación, escribió: “la principal diferencia entre introvertidos y extrovertidos es la fuente de su energía; los extrovertidos obtienen energía de personas y objetos fuera de ellos mismos, mientras que los introvertidos obtienen energía de sí mismos”

Sigue leyendo “Introversión y extroversión”

¿Para qué sirve la utopía?

utopia - galeano.png

Cuando tienes en mente iniciar un proyecto, sea el que sea, estás repleto de energía propositiva, motivación, interés y, cómo no, de ideas. Ese conjunto de ideas son tus ideales, esos pensamientos sobre cómo te gustaría, deseas o quieres que llegue a ser ese proyecto. Si ese conjunto de ideas dirigen tus acciones, eres un idealista. Y un idealista es aquella persona que se deja seducir conscientemente por una utopía, un horizonte maravilloso al que quiere llegar.

A ese horizonte utópico lo llamas de diferentes modos: metas, objetivos o fines. Los fines responden a las preguntas de qué quiero hacer y a la de para qué quiero hacerlo. Cuando alguien te pregunta, ¿para qué te metes en esto?, tu sabes qué responder en base a ese conjunto de ideas-guía que tienes en mente.

Incluso si no eres plenamente consciente de lo que quieres conseguir y solo tienes una profunda intuición sin forma, las ideas-guía te sirven de impulso a la acción. Sabes, en lo más profundo de tu ser, que quieres hacer algo, aunque no tengas claro qué.

Huelga decir que esta reflexión sirve para los proyectos individuales y para los colectivos, simplemente cambiando la primera persona del singular por la segunda persona del plural.

Una persona (o un colectivo) sin ideas es un ser sin horizontes, sin un sentido existencial que le guíe. Viktor Frankl en su extraordinario libro El hombre en busca de sentido, reflexiona sobre la pregunta por el sentido de la vida:

Lo que de verdad necesitamos es un cambio radical en nuestra actitud hacia la vida. Tenemos que aprender por nosotros mismos y después, enseñar a los desesperados que en realidad no importa que no esperemos nada de la vida, sino si la vida espera algo de nosotros. Tenemos que dejar de hacernos preguntas sobre el significado de la vida y, en vez de ello, pensar en nosotros como en seres a quienes la vida les inquiriera continua e incesantemente. Nuestra contestación tiene que estar hecha no de palabras ni tampoco de meditación, sino de una conducta y una actuación rectas. En última instancia, vivir significa asumir la responsabilidad de encontrar la respuesta correcta a los problemas que ello plantea y cumplir las tareas que la vida asigna continuamente a cada individuo.

 

¿Para qué sirve la utopía?

Eduardo Galeano nos lo explica de forma poética: para caminar. Sin algo que te (re)mueva, no andas. Sin un meta, no actúas de modo propositivo. Sin ideales que te guíen eres un barco perdido en medio de tu océano vital.

Eso sí, a medida que avanzas en ese camino los ideales van transformándose. La influencia de la realidad en ellos es muy potente. Vas deslizándote hacia la zona de equilibrio entre idealismo y realismo. Creces como persona (o como colectivo), te fortaleces, incrementas tu poder, la confianza en lo que haces y tus principios se convierten en tus zapatos para andar. Canalizas mejor las energías, eres más eficiente en lo que haces y puedes ayudar a otros a empezar su camino, aportándoles tu experiencia de caminante. No para que la siga al pie de la letra, no, porque su camino es diferente, sino para que la tenga en cuenta cuando abra su conciencia -sus ojos- en su propio trayecto o proyecto vital. Son semillas que pueden germinar o no.

Y en esta carrera de relevos que es la vida, los que empiezan con humildad suelen buscar guías expertas mientras que lo hacen con prepotencia las desprecian con ciertas dosis de adanismo. Por eso es muy importante la actitud en tu trayecto. Los veteranos son una ayuda inestimable que tú, como persona inteligente que eres, no debes despreciar sino al contrario: aprovechar esa fuente para beber y equiparte para tu propio camino.

Altas Capacidades. Protocolos sistemáticos de identificación.

DATOS ALUMNADO AACC 11-16

Una de las razones que el profesor Javier Tourón esgrime para entender el nivel tan ínfimo de detección de las altas capacidades que tenemos en España es la no aplicación de protocolos proactivos, sistemáticos y universales de identificación.

Es una obviedad señalar que en aquellas zonas donde no existen protocolos de identificación la situación pasa de preocupante a catastrófica. En el cuadro que ilustra esta entrada recojo los datos oficiales publicados por el MECD desde el curso 2011-2012 hasta el curso 2015-2016.

Para entender esta información es importante señalar que solo hay tres CCAA con protocolos sistemáticos de identificación recogidos en la normativa: Andalucía, Canarias y Murcia. Y desde hace poco tiempo, Baleares cuenta con un protocolo de identificación de aplicación opcional. Como los datos del curso 2016-2017 aparecerán pronto en la web del MECD se podrá comprobar el impacto que está teniendo en las islas su implantación.

Como veréis, Andalucía lidera claramente este ranking. Es el tuerto en el reino de los ciegos. El Plan de actuación publicado en 2011 ha incrementado sustancialmente el número de alumnos identificados como de altas capacidades. Y eso ha sido posible no solo por la aplicación del protocolo de detección sino por el cambio en el marco conceptual que ha permitido identificar más perfiles. Era de esperar. Cuando las familias andaluzas negociamos el plan en 2010 (tras denunciar a la Consejería) sabíamos que este giro iba a producir una subida en el número de identificaciones porque se amplía el espectro de posibilidades con el modelo cognitivo de Castelló (mejorable, como todos). Fue una apuesta personal y salió bien, al menos en ese aspecto. Muchas cosas han cambiado en Andalucía desde entonces, aunque sea de manera irregular, ya que la evolución no ha sido lineal en todas las provincias.

Murcia aparece en quinto lugar, pero es ficticio. Delante suya aparece la Comunidad Valenciana que, como veis, ha recalculado sus cifras oficiales, que eran escandalosamente bajas, y eso ha generado un falso efecto evolutivo. Y Melilla, cuyo número de alumnos identificado es tan bajo que cualquier variación la eleva por encima de la realidad. En Murcia llevan años con este protocolo de detección propuesto por el equipo de la Dra. Dolores Prieto, un referente nacional en este campo. Ha sido la Universidad y no las asociaciones, que nacieron después de su aplicación, la que empujó a la Consejería a adoptarlo. Y desde luego se ha notado en las cifras, aunque en los últimos años se ha frenado y se espera que incluso se reduzca en los próximos porque al parecer a algún lumbreras se le ha ocurrido la feliz idea de subir los percentiles exigidos en algún perfil “para no detectar a tantos”. Se ve que los recortes afectan a todo, incluso al sentido común.

Y Canarias es un caso peculiar. En 2005 la Consejería publicó su orden para la atención a las altas capacidades, forzada por las múltiples denuncias recibidas. Ese giro provocó un cambio a mejor y poco a poco se fue notando en el nivel de detección. Pero también se ha frenado y ahora está incluso por debajo de la media nacional, probablemente por la paralización de esa orden debido a otra denuncia recibida por estos motivos: “la falta de participación activa de los padres en la educación de los menores, la falta de audiencia a éstos y la falta de previsión de un sistema para incorporar actuaciones de otros profesionales en las evaluaciones que han de realizarse”. La realidad canaria es extraordinariamente compleja y no siempre es fácil luchar en un espacio bastante alejado de la península.

El resto de CCAA funciona casi por inercia, gracias al incremento en el nivel de visibilización que las redes y los medios de comunicación han posibilitado en los últimos años. Cuando aterricé hace unos diez años apenas se hablaba de esta temática en los medios. Y en las redes sociales no había grupos sobre este colectivo ni las asociaciones tenían presencia activa. Era un páramo comparado con el ruido actual (ruido no siempre positivo, pero ruido al fin y al cabo).

En resumen, que la idea central hay que fijarla en esta necesidad: tener protocolos de identificación proactivos y sistemáticos en todas las CCAA. Asociado a ésta: tener un marco conceptual común en todas ellas. Y desde ahí construir el edificio: formación, concienciación, visibilización, comunicación, atención.

No hay voluntad política para aplicar esto sin verse forzada por entidades potentes o por denuncias de los afectados. Tened en cuenta que no somos un colectivo que dé votos (no provocamos ni pena ni compasión), así que no interesamos. Esta es la realidad cruda y dura con la que hay que luchar día a día.