¿Influye Realmente la Inteligencia en el Razonamiento Moral y las Emociones Morales de los Niños?

Hoy tengo el placer de compartir la primera entrada de un nuevo blog, creado por @ActualidadAACC,  para acercar al público hispano artículos en inglés sobre inteligencia que nos ayuden a cultivar el pensamiento crítico, marca de la casa.

https://inteliciencia.tumblr.com/

Si título ya nos invita a cuestionar uno de los mitos que pululan en el mundillo de las altas capacidades: la supuesta superioridad moral de los niños con alta dotación intelectual.

El artículo es extenso pero merece la pena leerlo de cabo a rabo. Desmonta el mito con precisión quirúrgica.

Para hacerlo se apoya en la distinción de diferentes dimensiones de la moral: cognición, emoción y comportamiento. La medición de la moral o el desarrollo moral no debe limitarse a los  juicios morales y el razonamiento. Sin embargo, la investigación sobre las relaciones entre la inteligencia y la moralidad se limita principalmente a las medidas del juicio moral o el razonamiento moral y hay una falta de investigación que estudie el papel de la inteligencia en las emociones morales.

Los resultados del presente estudio proporcionan algunas primeras evidencias de que el desarrollo moral – medido en una manera que está estrechamente relacionada con la vida cotidiana y a través de una gama de diferentes escenarios de transgresión moral – no se ve afectado por la inteligencia general de los niños en el sentido de razonamiento inductivo medido con material figurativo. Por supuesto que es innegable que los niños necesitan una cierta cantidad de habilidades cognitivas en situaciones moralmente relevantes para coordinar perspectivas, seleccionar y procesar información relevante, anticipar consecuencias e interpretar la situación por completo (Dentici y Pagnin, 1992; Derryberry et al., 2005). Pero teniendo en cuenta nuestros resultados, se puede suponer que los niños pequeños tienen ya un nivel mínimo suficiente de habilidades cognitivas para manejar con éxito situaciones moralmente relevantes. Así, las diferencias individuales en el desarrollo moral de los niños tienen que ser explicadas por otros factores que no sean la inteligencia. No obstante, los hallazgos actuales aún deben ser replicados en estudios adicionales.

 

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El mito del mindfulness

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Original: https://umairhaque.com/the-myth-of-mindfulness-9d06c9e0a0bc

Traducción: https://dokushovillalba.com/el-mito-del-mindfulness/

Heroína espiritual para soportar un capitalismo que colapsa

por Umair Haque (*)

Una locura recorre el mundo. Tan vieja como el tiempo. No puedes ir a ningún sitio sin escuchar la proclamación de los gloriosos beneficios del mindfulness y la meditación.

Y aún así …

Aquí estamos, en las ruinas de la modernidad. El fascismo emerge mientras la economía global se estanca. Esto significa un dolor muy real para millones, miles de millones de seres humanos reales. Y ¿qué hacemos?  ¿Meditar?

Si el Buda estuviera hoy vivo, probablemente no diría: ve a meditar. Diría: arregla tu sociedad para que haya menos sufrimiento en ella.

La meditación no debería sustituir al compromiso social. El objetivo no es darle la espalda a nuestros vecinos y compañeros. Si solo fuera eso, entonces es  mejor no meditar en absoluto. Porque si hacemos eso, no estamos realmente meditando.

Todos los grandes maestros espirituales dicen: todo es meditación. Ver un atardecer, trabajar con esmero, ser amable con la gente. Todo esto es meditación. Si concebimos la meditación como algo que hacemos de vez en cuando, realmente no estamos meditando en absoluto. ¿Entonces qué estamos haciendo?

Se están usando las técnicas de meditación para fines equivocados: para escapar, huir, embotar el dolor. Esto es como meterse heroína espiritual.

Pero nadie necesita heroína espiritual si no está hecho polvo.  Entonces, ¿qué es lo que nos está haciendo polvo? ¿Es una coincidencia que el auge del mindfulness coincida con un capitalismo que colapsa?

No lo creo.

La meditación pasiva y el capitalismo agresivo y salvaje son compañeros de cama perfectos. La pasividad de la meditación es el antídoto perfecto, la máxima respuesta estadounidense al capitalismo agresivamente cruel.

¿Por qué? Porque carga todo el peso de la situación en la responsabilidad personal. ¿No es cierto? Estás siendo profundamente herido por instituciones rotas y líderes fracasados. ¿Qué deberías hacer? ¿Desafiarlos? ¿Rebelarte? No, ve a meditar. Tu dolor es tu responsabilidad. No deberías sentir dolor. Pero si aún así lo sientes, adormécelo, escapa de él, sepúltalo.

Por todo lo dicho, el mindfulness es el último producto, el más refinado, del capitalismo. Este necesita una droga para sedar a los soldados que se rompen en sus frentes de batalla, y para paliar los daños humanos colaterales, cuando el fragor de la batalla haya terminado. Podemos meditar en el olvido hasta regresar a la Edad de Piedra. Pero ningún maestro espiritual digno de su comprensión diría que vale la pena.

¿Cuál es el medicamento más barato y efectivo que existe? La terapia real cuesta dinero. Las drogas reales tienen efectos secundarios. El capital quiere eficiencia pura. Máximo beneficio sin costo alguno. La meditación es la droga perfecta para que el capitalismo termine la mórbida tarea de devorase a sí mismo.

Después de todo, alguien tiene que hacer el trabajo sucio del capitalismo. Y te ha tocado a ti. Y lo harás aunque te rompa el corazón. ¿Qué haces, después, con un corazón roto? Encuentra el medicamento más barato que puedas.

Pero eso contradice el verdadero propósito de la verdadera meditación. El propósito de la meditación no es enterrar el dolor, la injusticia, la crueldad, sino prevenirlos.

El mindfulness, tal y como se está practicando en este momento, no previene la crueldad. Más bien la excusa, la justifica, la sanciona. La heroína espiritual solo es realmente necesaria cuando se lucha en una guerra tan salvaje que el horror cotidiano debe ser anestesiado.

Eres vicepresidente de Crueldad S.A. Todos los días te piden que hagas cosas moralmente repulsivas, aborrecibles y profundamente dañinas para la sociedad en la que vives. Tus decisiones causan angustia a los ancianos, explotas a los jóvenes, descartas a los débiles. Y eso te duele. ¿Cómo lidias con el dolor?

Por suerte para ti, tu departamento de Recursos Humanos organiza meditaciones diarias obligatorias. Así que vete. Y aprende a adormecer un poco el dolor. Despega. Déjate flotar …  “Oye, si no hay un yo, no puedo hacerme responsable de mis lacras morales, ¿verdad?”

Entonces, al aprender a desprenderte de tus lacras morales, adormeces tu dolor. Lo que en realidad está sucediendo es que la crueldad que estás produciendo está siendo excusada, justificada, alentada, maximizada.

Esto no es meditación verdadera. Esto es como usar una cruz para golpear a un niño. Es una violencia enorme contra la verdadera meditación. La verdadera meditación no consiste en desentenderte de la crueldad que has generado sino, antes que nada, en aprender a no hacer daño. Es por eso que la meditación es un camino humilde y constante, no una “actividad” desconectada de tu vida.

Si realmente quieres meditar y ser realmente consciente, ¿qué deberías hacer?

El objetivo de la verdadera meditación es entrar en contacto con el verdadero yo. El yo en ti y el tú en mí. Este es el puro ser. La materia prima de la existencia.

Para llegar ahí, debes desarrollar la conciencia de la conciencia. Verte a ti mismo viendo. Esto significa que tu ojo interno se vuelve hacia adentro y entonces ves el universo reflejado en tu alma. Una vez que tienes un atisbo de este giro, de repente te das cuenta de que tú eres la primera víctima de toda la crueldad y la violencia que has generado. A esto se le llama karma. Y entonces te das cuenta de por qué la felicidad surge cuando te encuentras a ti mismo en los demás, y a los demás en ti mismo. Así es como es la realidad. La felicidad consiste en vivir esto aunque sea un solo instante. En este punto es cuando entiendes la que es realmente la más grande de todas las leyes universales: estoy en ti, tú estás en mí. Por lo tanto, nunca debes hacer daño a los demás. Tu acción solo debería aportar luz. Entonces, y solo entonces, puedes sentirte satisfecho, porque estás en armonía con la verdadera existencia.

Es ahora cuando te encuentras realmente en el aquí y ahora. Antes estabas perdido en la ilusión, el engaño, la autodestrucción, la ignorancia.

Solo el momento en el que amas es el instante en el que realmente existes.

(*) Umair Haque es director del Havas Media Labs, un instituto de investigación del sector de la industria de los medios de comunicación con oficinas en Londres, Nueva York, Madrid y Barcelona, y fundador de Bubblegeneration, una consultora boutique que desarrolla programas para inversores, emprendedores y empresas. También colabora como bloguero en Harvard Business Review, y ha sido incluido como uno de los cincuenta pensadores más influyentes de la actualidad en la reputada lista Thinkers50.

Washington DC

Septiembre 2016

Traducción: Equipo de Traductores de la Escuela de Atención Plena (EAP)

 

Los seis ciegos y el elefante

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Hoy comparto uno de los cuentos clásicos de la India en el que se pone de manifiesto cómo la realidad o la verdad trascienden las visiones parciales, aunque éstas sean claras y evidentes para el que las afirma sin ningún género de dudas.

Espero que lo disfrutéis y os haga reflexionar.


Hace más de mil años, en el Valle del Río Brahmanputra, vivían seis hombre ciegos que pasaban las horas compitiendo entre ellos para ver quién era de todos el más sabio.

Para demostrar su sabiduría, los sabios explicaban las historias más fantásticas que se les ocurrían y luego decidían de entre ellos quién era el más imaginativo.

Así pues, cada tarde se reunían alrededor de una mesa y mientras el sol se ponía discretamente tras las montañas, y el olor de los espléndidos manjares que les iban a ser servidos empezaba a colarse por debajo de la puerta de la cocina, el primero de los sabios adoptaba una actitud severa y empezaba a relatar la historia que según él, había vivido aquel día. Mientras, los demás le escuchaban entre incrédulos y fascinados, intentando imaginar las escenas que éste les describía con gran detalle.

La historia trataba del modo en que, viéndose libre de ocupaciones aquella mañana, el sabio había decidido salir a dar una paseo por el bosque cercano a la casa, y deleitarse con el cantar de las aves que alegres, silbaban sus delicadas melodías. El sabio contó que, de pronto, en medio de una gran sorpresa, se le había aparecido el Dios Krishna, que sumándose al cantar de los pájaros, tocaba con maestría una bellísima melodía con su flauta. Krishna al recibir los elogios del sabio, había decidido premiarle con la sabiduría que, según él, le situaba por encima de los demás hombres.

Cuando el primero de los sabios acabó su historia, se puso en pie el segundo de los sabios, y poniéndose la mano al pecho, anunció que hablaría del día en que había presenciado él mismo la famosa Ave de Bulbul, con el plumaje rojo que cubre su pecho. Según él, esto ocurrió cuando se hallaba oculto tras un árbol espiando a un tigre que huía despavorido ante un puerco espín malhumorado. La escena era tan cómica que el pecho del pájaro, al contemplarla, estalló de tanto reír, y la sangre había teñido las plumas de su pecho de color carmín.

Para poder estar a la altura de las anteriores historias, el tercer sabio tosía y chasqueaba la lengua como si fuera un lagarto tomando el sol, pegado a la cálida pared de barro de una cabaña. Después de inspirarse de esta forma, el sabio pudo hablar horas y horas de los tiempos de buen rey Vikra Maditya, que había salvado a su hijo de un brahman y tomado como esposa a una bonita pero humilde campesina.

Al acabar, fue el turno del cuarto sabio, después del quinto y finalmente el sexto sabio se sumergió en su relato. De este modo los seis hombres ciegos pasaban las horas más entretenidas y a la vez demostraban su ingenio e inteligencia a los demás.

Sin embargo, llegó el día en que el ambiente de calma se turbó y se volvió enfrentamiento entre los hombres, que no alcanzaban un acuerdo sobre la forma exacta de un elefante. Las posturas eran opuestas y como ninguno de ellos había podido tocarlo nunca, decidieron salir al día siguiente a la busca de un ejemplar, y de este modo poder salir de dudas.

Tan pronto como los primeros pájaros insinuaron su canto, con el sol aún a medio levantarse, los seis ciegos tomaron al joven Dookiram como guía, y puestos en fila con las manos a los hombros de quien les precedía, emprendieron la marcha enfilando la senda que se adentraba en la selva más profunda. No habían andado mucho cuando de pronto, al adentrarse en un claro luminoso, vieron a un gran elefante tumbado sobre su costado apaciblemente. Mientras se acercaban el elefante se incorporó, pero enseguida perdió interés y se preparó para degustar su desayuno de frutas que ya había preparado.

Los seis sabios ciegos estaban llenos de alegría, y se felicitaban unos a otros por su suerte. Finalmente podrían resolver el dilema y decidir cuál era la verdadera forma del animal.

El primero de todos, el más decidido, se abalanzó sobre el elefante preso de una gran ilusión por tocarlo. Sin embargo, las prisas hicieron que su pie tropezara con una rama en el suelo y chocara de frente con el costado del animal.

-¡Oh, hermanos míos! -exclamó- yo os digo que el elefante es exactamente como una pared de barro secada al sol.

Llegó el turno del segundo de los ciegos, que avanzó con más precaución, con las manos extendidas ante él, para no asustarlo. En esta posición en seguida tocó dos objetos muy largos y puntiagudos, que se curvaban por encima de su cabeza. Eran los colmillos del elefante.

-¡Oh, hermanos míos! ¡Yo os digo que la forma de este animal es exactamente como la de una lanza…sin duda, ésta es!

El resto de los sabios no podían evitar burlarse en voz baja, ya que ninguno se acababa de creer lo que los otros decían. El tercer ciego empezó a acercarse al elefante por delante, para tocarlo cuidadosamente. El animal ya algo curioso, se giró hacía él y le envolvió la cintura con su trompa. El ciego agarró la trompa del animal y la resiguió de arriba a abajo notando su forma alargada y estrecha, y cómo se movía a voluntad.

-Escuchad queridos hermanos, este elefante es más bien como…como una larga serpiente.

Los demás sabios disentían en silencio, ya que en nada se parecía a la forma que ellos habían podido tocar. Era el turno del cuarto sabio, que se acercó por detrás y recibió un suave golpe con la cola del animal, que se movía para asustar a los insectos que le molestaban. El sabio prendió la cola y la resiguió de arriba abajo con las manos, notando cada una de las arrugas y los pelos que la cubrían. El sabio no tuvo dudas y exclamó:

-¡Ya lo tengo! – dijo el sabio lleno de alegría- Yo os diré cual es la verdadera forma del elefante. Sin duda es igual a una vieja cuerda.

El quinto de los sabios tomó el relevo y se acercó al elefante pendiente de oír cualquiera de sus movimientos. Al alzar su mano para buscarlo, sus dedos resiguieron la oreja del animal y dándose la vuelta, el quinto sabio gritó a los demás:

-Ninguno de vosotros ha acertado en su forma. El elefante es más bien como un gran abanico plano – y cedió su turno al último de los sabios para que lo comprobara por sí mismo.

El sexto sabio era el más viejo de todos, y cuando se encaminó hacia el animal, lo hizo con lentitud, apoyando el peso de su cuerpo sobre un viejo bastón de madera. De tan doblado que estaba por la edad, el sexto ciego pasó por debajo de la barriga del elefante y al buscarlo, agarró con fuerza su gruesa pata.

-¡Hermanos! Lo estoy tocando ahora mismo y os aseguro que el elefante tiene la misma forma que el tronco de una gran palmera.

Ahora todos habían experimentado por ellos mismos cuál era la forma verdadera del elefante, y creían que los demás estaban equivocados. Satisfecha así su curiosidad, volvieron a darse las manos y tomaron otra vez la senda que les conducía a su casa.

Otra vez sentados bajo la palmera que les ofrecía sombra y les refrescaba con sus frutos, retomaron la discusión sobre la verdadera forma del elefante, seguros de que lo que habían experimentado por ellos mismos era la verdadera forma del elefante.

Seguramente todos los sabios tenían parte de razón, ya que de algún modo todas las formas que habían experimentado eran ciertas, pero sin duda todos a su vez estaban equivocados respecto a la imagen real del elefante.

Consultas sobre altas capacidades

Con esta entrada inauguro una nueva categoría en el blog. Una categoría dinámica para tratar de acercar aún más el complejo mundo de las altas capacidades a aquellas personas que empiezan y quieren tener herramientas para afrontar los retos que le llegan en esta aventura. Hasta hoy lo más cercano que tenía disponible el blog era la entrada resumen Preguntas frecuentes sobre altas capacidades. Es, con mucha diferencia, la entrada más visitada, pero su carácter informativo es básicamente estático. No hay retroalimentación ni interlocución. Son contenidos que ayudan a la reflexión crítica pero no hay interacción.

Por ese motivo, y porque en los últimos meses he recibido consultas sobre este particular, me he animado a crear esta herramienta.

La idea es sencilla. He creado una cuenta de correo

incansableaspersor@gmail.com

para que todas las personas que lo deseen envíen sus consultas sobre altas capacidades.

TEMAS

  1. IDENTIFICACIÓN
  2. PROTOCOLOS DE ACTUACIÓN
  3. INTERVENCIÓN EDUCATIVA
  4. APOYO PSICOSOCIAL
  5. ASOCIACIONISMO
  6. ADULTOS AACC
  7. ALTA SENSIBILIDAD

Como evidentemente no tengo todas las respuestas disponibles, ni falta que hace, aquellas consultas que tengan cierto grado de complejidad o especificidad las derivaré a mi red de contactos para garantizar una respuesta lo más correcta posible.

Huelga decir que estas consultas son totalmente gratuitas, y que todas las personas que colaboran lo hacen de modo altruista. Todo se canalizará a través de esta cuenta de correos para que queden registradas y controladas.

Este mundillo necesita personas empoderadas. Informadas y formadas con deseos de ponerse a trabajar tanto por sus casos personales como por el colectivo. Y darles herramientas para que se desarrollen es uno de los retos más apasionantes a los que se va a enfrentar este espacio. Cuento de antemano con el apoyo de esa red de contactos que nunca ha fallado para hacerlo realidad.

Si eres un profesional serio y comprometido que comparte esta idea te animo a que formes parte del proyecto aportando alguna luz a los que empiezan. Escríbeme al email y te cuento cómo lo haremos.

¡Sé y haz!

Pacto educativo para la atención a las altas capacidades

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El pasado viernes 18 de mayo, las asociaciones malagueñas para el apoyo a las altas capacidades, ASA Málaga y ACM Marbella, enviaron a todas las entidades relacionadas con este fenómeno un documento titulado PACTO ESTATAL PARA LA ATENCIÓN EDUCATIVA DEL ALUMNADO CON ALTAS CAPACIDADES que podéis leer íntegramente en el este enlace.

Este texto refleja la necesidad imperiosa de trabajar conjuntamente por la adopción de medidas que puedan mejorar la situación de este colectivo tan poco comprendido como atendido en sus necesidades específicas de apoyo educativo.

Las medidas que propone son:

  1. DEFINICIÓN COMÚN DE ALTAS CAPACIDADES INTELECTUALES
  2. PROGRAMAS DE IDENTIFICACIÓN Y ATENCIÓN en distintas etapas educativas
    especialmente en Educación Infantil
  3. EVALUACIÓN Y SEGUIMIENTO DEL NIVEL DE COMPETENCIA CURRICULAR
  4. EVALUACIÓN PSICOPEDAGÓGICA Y PLAZOS
  5. OBLIGACIÓN DE INFORMAR A LA FAMILIA
  6. ACEPTACIÓN Y UTILIZACIÓN DE INFORMES EXTERNOS
  7. FORMACIÓN OBLIGATORIA
  8. CREACIÓN Y/O AMPLIACIÓN DE ASIGNATURAS ESPECÍFICAS OBLIGATORIAS EN CARRERAS UNIVERSITARIAS Y MÁSTERES
  9. RED DE ORIENTADORES
  10. RED DE TUTORES
  11. REVISIÓN POR PARTE DE INSPECCIÓN EDUCATIVA
  12. DISMINUCIÓN DE RATIO NEAE
  13. ATENCIÓN INCLUSIVA
  14. CREACIÓN DE PROGRAMAS DE SENSIBILIZACIÓN, IDENTIFICACIÓN Y APOYO A NIÑAS CON ALTA CAPACIDAD
  15. FORMACIÓN EXTRACURRICULAR
  16. CENTROS DE REFERENCIA Y BUENAS PRÁCTICAS
  17. AULA AACC O DESARROLLO DE TALENTO

Intuyo que esta propuesta implica una serie de acciones políticas posteriores necesarias para avanzar realmente en el objetivo común de todas las entidades: la atención educativa de las altas capacidades.

Una propuesta seria, clara, sencilla, necesaria y urgente.

¿A qué esperas para apoyarla?

Aquí puedes hacerlo:

adhesionpactoaltascapacidades@asamalaga.es

 


EDICIÓN 21 DE MAYO:

Debido a la publicación de un comunicado de la FASI en la que se desmarca del texto propuesto me veo en la obligación de aclarar que el pasaje de la polémica es exclusivamente una opinión personal. Llevo tres años desvinculado de los espacios de toma de decisiones de la asociación en la que estoy asociado, ASA. Dos años y medio fuera de Confines. Dos años fuera de la FASI. Y otros dos años fuera de la Plataforma de Apoyo a las Altas Capacidades Intelectuales. Es decir, que mi opinión es solo mía, no el reflejo de ninguna otra persona o entidad.

Por ese motivo, he decidido desplazar mi opinión aquí abajo, para separarla claramente del texto que es lo único importante. Lo que yo piense sobre este particular es exclusiva responsabilidad mía y en ese sentido lo mantengo:

“Esta propuesta ha tenido un gran respaldo inicial. Cuenta con el aval de diversos profesionales de referencia en España y de una buena parte de las asociaciones españolas, incluyendo las Big Three, las tres entidades más grandes e influyentes del panorama nacional: APADAC de Asturias, ASAC de Galicia y la propia ASA de Málaga, que no hace mucho decidieron salir de la Confederación española Confines por no estar de acuerdo con su línea de inacción actual. Desconozco si este es el motivo por el que esa entidad y algunas de sus asociaciones miembros (no todas) todavía se están pensando apoyar este documento, al no haber salido de su seno, que sería lo lógico esperar cuando has nacido como instrumento político de las asociaciones y no como una marca para figurar en determinados eventos y acciones que no requieren trabajo.”

Si el apoyo a una causa va a depender de opiniones personales más o menos discutibles, mal vamos. Y más si la opinión se basa en hechos constatables: las tres asociaciones citadas decidieron en Asamblea Extraordinaria salir de la Confederación. Explicaron los motivos a sus socios y éstos decidieron desvincularse. Es fácil constatar este hecho.

Eso sí, quiero pedir disculpas públicas a las entidades promotoras de esta propuesta por el perjuicio que causará a esta necesaria iniciativa.

 

 

 

La resiliencia en las altas capacidades

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Tengo previsto ir de excursión este fin de semana para desconectar del día a día y, de paso, conectar con la naturaleza. No me cabe duda de que me lo voy a pasar muy bien y que el descanso me vendrá de lujo. Pero llega el día y el cielo aparece encapotado. Unas nubes negras van a estropear mis planes.

¿Qué hago ante este contratiempo?

Tengo varias opciones, pero todas pasan por la actitud con la que tomemos esta circunstancia sobrevenida sobre la que no tenemos ningún control. No podemos gestionar la tormenta que se avecina. Pero sí podemos regular las emociones y los pensamientos que nos asaltan.

Podemos resignarnos o, en el extremo opuesto, aceptarlo. La resignación supone el fin de una lucha interna entre nosotros y las circunstancias: las circunstancias ganan la batalla y yo la pierdo. Encontramos una relativa “paz” pero en modo alguno alcanzamos “descanso”. Se activa la emoción del resentimiento: por “culpa” de la tormenta hoy no podré ir de excursión. Si las circunstancias tienen forma de persona, la sensación de derrota se queda anclada y hasta que no se logra la ‘venganza’ o el resarcimiento por el mal que nos ha provocado no logramos descanso.

El único modo de alcanzar descanso es cambiar nuestra mirada, aceptando las circunstancias que no podemos cambiar sin traducirlas como una derrota. Nos replanteamos la razón por la que queríamos irnos y buscamos alternativas dentro de nuestras posibilidades. Si queremos desconectar siempre hay otras opciones (ir al cine, leer, quedar con amigos, etc) y podemos conectar con la naturaleza de otro modo, disfrutando de un paisaje húmedo dando un paseo a pie o en coche.

Pues bien, la aceptación denota nuestra capacidad para “recuperar la forma” (el descanso o equilibrio interno) que teníamos antes de que llegara la tormenta. Esa habilidad la conocemos con el nombre de elasticidad.

Si afrontamos una situación con rigidez (dureza) hablaríamos de resistencia. En cambio, si la gestionamos con elasticidad estaríamos hablando de resiliencia.

En esta entrada, Teresa Pérez nos introduce en el interesante mundo de la resiliencia y aporta algunos consejos para poder desarrollarla en nuestros hijos… o en nosotros mismos.

Esperamos que os sea de utilidad.

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