Altas Capacidades. Cómo hemos cambiado.

e3b611dd3ec129e0a0abeb5cca3b1ddc

El 15 de febrero de 1676 Isaac Newton escribió a Robert Hooke una carta en la que utilizó la frase que ilustra esta entrada. Con esta expresión estar subido a hombros de gigantes se quiere indicar que lo que una persona haya podido conseguir se debe a la aportación de las personas que le precedieron. Sin entrar en comparaciones imposibles con el genio de la física, esto se puede aplicar a cualquier campo en el que uno actúe. Si has conseguido ver más lejos probablemente se deba a que te has apoyado en personas que te han precedido, de las que has aprendido y que te han apoyado en tus comienzos.

En mi caso no iba a ser menos, y más de una vez he escrito en este blog sobre esas personas que me precedieron e iluminaron un camino que se percibía realmente oscuro: entre ellas, Juan Carlos López Garzón, María Dolors Rius, Belén Ros, Diego Rodriguez, Nieves Saldaña y Alberto Flaño. Mis referentes (y posteriormente amigos) en este campo hace nueve años cuando empecé a andar.

Anoche tuve la inmensa fortuna de quedar con Alberto Flaño, que venía de las jornadas nacionales organizadas aquí, y durante la velada surgió una de esas conversaciones que toda persona debería tener al menos una vez en su vida. Fue de tal nivel que se me ha quedado grabada y hoy quería reflejar pálidamente parte de lo hablado. Y en ella aludió a esta frase de Newton, muy oportuna, a la que le añadí el efecto que se produce cuando uno olvida sobre qué está subido, el síndrome del corcel.

Uno de los temas que surgió fue cómo han cambiado las cosas desde que coincidimos allá a finales de 2009 para empezar a pelear -literalmente- con la administración educativa andaluza en busca de una mejora en la atención a las altas capacidades intelectuales. Proceso que vivimos muy intensamente y que conté en esta entrada. Hoy precisamente se publica en Europa Press las palabras de la actual Consejera de Educación durante el discurso de clausura de las III Jornadas Nacionales y II Regionales sobre Altas Capacidades: Educación y Familia, organizadas por las asociaciones malagueñas ASA y ACM.

Aparte del habitual autobombo que suele presidir este tipo de discursos oficiales, me llamó la atención un pasaje en el que destaca algunos de los hitos más significativos del plan, como la ampliación de sus destinatarios más allá del perfil tradicional de alumnado con sobredotación intelectual incluyendo también a los denominados talentos simples y talentos complejos. Hito que no surgió de la iniciativa de la Junta sino de las familias andaluzas que se lo tuvimos que explicar con detalle porque “no lo veían”. La memoria siempre es corta.

El caso es que Alberto describía cómo era el panorama en esa época y en los años previos, desde que él empezó en el ámbito asociativo de las AACC. Coincidíamos en que era desolador, mucho peor que en la actualidad. Ahora hay muchísima más información disponible (y algo de mejor información, pero no en paralelo al incremento cuantitativo de la misma). Los medios publican muchísimas más noticias sobre el colectivo. Se organizan bastantes más jornadas, congresos, seminarios y otro tipo de eventos para mejorar la visibilidad en todas las comunidades autónomas. Y las Redes Sociales han permitido conectar a muchísimas más personas que hace una década. Todo esto ha significado un cambio importante. Nosotros vivimos intensamente otros escenarios y tras abandonar la participación activa en el ámbito asociativo hace años nos hemos dedicado a otros asuntos. Él, gracias a la Fundación, a dar oportunidades al talento, aunque siempre deja la puerta abierta a colaborar con las asociaciones, como ha sido el caso en estas últimas con la edición de un libro -cofinanciado por ASA y Avanza- que se le entregó a los asistentes a las mismas. Un estupendo detalle. En mi caso, canalizando ideas en este blog para intentar aclarar algunas ideas aberradas que circulan en este colectivo y provocar intelectualmente al lector para que active su pensamiento crítico. O, cuando se me ha pedido, ayudando a nacer a una pequeña pero animosa asociación alicantina llamada Acytal Levante, que se ha unido a otras en la nueva confederación surgida, UnionAACC. Lo mejor de ejercer de mentor de estas iniciativas es que ves en la distancia cómo ellos mismos se autoorganizan y van notando que sí se pueden hacer cosas y cambiar localmente la realidad que viven, no siempre tan bonita como la pintan los políticos de turno, muy dados a pasarse con el azúcar.

Cuento todo esto porque muchas veces leo que “nada ha cambiado” y esta idea es bastante discutible. Es cierto que en algunas zonas apenas se ha movido o, en el peor de los casos, el movimiento ha sido para retroceder, pero todo lo que ocurre es consecuencia de las tendencias que surgen en cada época. Cuando confluyen personas activas, los cambios se aceleran, mientras que cuando la confluencia es de personas pasivas todo se paraliza. Esto hablando solo de los extremos de un continuo, claro, porque existen colores intermedios entre el blanco y el negro.

Eso sí, todos los pasos que se dan ahora suelen asentarse en pasos previos. Nunca son “un primer paso” porque llevamos unas cuantas décadas y ha habido periodos más activos que otros. Lo normal. Y aprender o escuchar a las personas que te han precedido es, en mi caso, un verdadero placer y, cómo no, una fuente de aprendizaje continuo. Alberto Flaño es uno de esos gigantes que me prestó sus hombros para ver más lejos y mejor.

Gracias por todo, amigo.

Anuncios

“Deberías”, “tendrías que”, “hay que”…

Uno de los patrones que más me ha llamado la atención los últimos años, tanto a nivel general como en el ámbito asociativo, es el de la tendencia que tienen muchas personas a exigir de los demás acciones que ellas mismas no son capaces de hacer pero sobre las que no les cabe duda alguna de cómo “habría que” hacerlas.

Es muy fácil detectar este patrón. Las personas que trabajáis en asociaciones lo comprobáis con frecuencia. Socios-usuarios que no ponen manos pero exigen a la asociación o a las personas activas que aterricen sus ideas, desde un particular sentido de la responsabilidad, confundiendo la participación reactiva con la activa. Se suelen usar expresiones muy típicas como “la asociación debería hacer X”, “hay que hacer X” (exigencia indirecta impersonal), “es necesario que hagamos X” (exigencia pseudocooperativa), “tendríais que hacer X” (exigencia directa). Son como los forofos futboleros que no bajan al verde a participar activamente del juego sino que se limitan a decirle a los futbolistas, al entrenador, al presidente o al club lo que deberían hacer para que todo funcionara perfectamente.

Por suerte, la psicología tiene identificado este patrón y es capaz de proponer modos de superarlo. Se trata de una de las distorsiones cognitivas que puede desarrollar el pensamiento humano. En este caso sería la proyección hacia los demás de ese “debería” propio de un pensamiento demasiado perfeccionista y alejado de la realidad.

Para entenderlas un poco mejor y poder desactivarlas, aquí os traigo algunos enlaces que encontré y que pueden ser interesantes.

Sigue leyendo ““Deberías”, “tendrías que”, “hay que”…”

Qué NO es una asociación familiar de AACC

network-1987209_640

Quince años después de la publicación de dos leyes para regular la actividad de las asociaciones (comunes y de utilidad pública), aún persisten algunas ideas equivocadas sobre estos instrumentos de participación activa de la sociedad civil.

A nivel general, se sigue confundiendo el ánimo de lucro con la actividad económica. No son pocas las veces que una persona te pedirá un servicio y cuando le dices lo que le costará te espeta “pero, ¿vosotros no sois una asociación sin ánimo de lucro, cómo queréis cobrar?”.

A nivel específico, las ideas sobre qué son las asociaciones familiares de altas capacidades transitan desde lo gracioso hasta lo disparatado:

  • Buenos días, ¡es la tercera llamada que hago, ¿no hay nadie que atienda el teléfono? ¿Me puede decir el horario de oficina para pasar por allí y que me atiendan?
  • ¿Me podria decir en que planta y despacho están? -y cuando le pides que aclare la pregunta te insiste- Sí, en el edificio de Educación. 
  • Ah, ¿pero ustedes no pertenecen a la Junta de Andalucía?
  • (Inspector de la Seguridad Social) Necesito que un psicólogo le haga las pruebas a mi hijo y que un abogado lleve mi caso ante el colegio. Eso sí, todo gratis porque no puedo pagarlo.
  • (Socio nuevo) ¿Me podría indicar cuando me ingresan la beca? -eso no lo sabemos, depende de cuando realice el ingreso la administración-. Creía que haciéndome socio ya me ingresaban ustedes la beca directamente.
  • Yo me he asociado y pago mi cuota para que arreglen a mi hijo.

Esta situación es muy frecuente y tiene cierta justificación. Justificación que va perdiendo fuerza cuando se trata de asunciones tácitas que se producen en el seno de las asociaciones por parte de personas que llevan cierto tiempo y deberían tener claras algunas cuestiones básicas.

Esta entrada nace con la intención de aclarar estos y otros equívocos. Espero que sea de utilidad tanto para los que están dentro como para los que se acerquen a ellas con alguna idea peregrina de lo que se va a encontrar allí.

Sigue leyendo “Qué NO es una asociación familiar de AACC”

Quiero crear una asociación

Editada el 29 de mayo de 2018

 

formacion-asociaciones

Cuando una o varias personas se plantean la idea de crear una asociación, surgen muchas dudas. Sobre todo si no tienes experiencia anterior y tampoco conoces personas cercanas que puedan orientarte.

Para facilitar la labor comparto algunos enlaces que podrían ayudaros a hacer realidad esa idea. Espero que os resulten de utilidad.

Primeros pasos

Para constituir, registrar y poner en funcionamiento nuestra asociación debemos completar los siguientes procesos:

1. CONSTITUCION
2. INSCRIPCIÓN REGISTRO ASOCIACIONES (Nacional o regional)
3. SOLICITUD DEL NIF
4. SOLICITUD DEL CERTIFICADO DIGITAL (FNMT)
5. APERTURA DE CUENTA BANCARIA

Sigue leyendo “Quiero crear una asociación”

Asociacionismo. Acogida de familias

Hoy comparto imágenes que aparecen en el recordatorio de Facebook de nuestro primer taller de acogida colectiva, hace justo cuatro años. Un formato y un grupo de trabajo novedoso que implantamos en la asociación gracias a la perseverancia de Yolanda Vilches, que durante más de un año pedía sin mucho éxito la creación de un grupo destinado a acoger a las familias nuevas (y atender a las no tan nuevas), tanto a nivel individual como colectivo. Talleres “horizontales”, entre iguales, donde se pudieran tratar diferentes temas desde las experiencias personales de cada familia. Donde las familias más veteranas pudieran orientar a las novatas y entra todas nutrirse mutuamente, ganando en cercanía y conocimiento mutuo.
Un formato y un grupo que fue ganando solidez y experiencia con el paso de los años, hasta convertirse en una referencia más allá de nuestras fronteras. Inspiración para otras asociaciones que entendían la importancia de acoger a los nuevos miembros en este largo y a veces complicado camino.
La idea surgió gracias a la experiencia que habíamos adquirido organizando en la PAH de Málaga lo que denominamos “Asambleas de Bienvenida”. Cada semana un grupo diferente de personas asumía el papel de dinamizador de la asamblea y, gracias a la formación básica que habíamos recibido de Sara Vázquez, podíamos orientar a las familias que llegaban allí con una angustia y desesperación importantes. La clave para que funcionara aquello fue poner el foco en la calidad de la información aportada y en la calidez del trato que dispensábamos a las personas que venían en avalancha con tema de urgente solución. De la calidez se encargaba especialmente Yolanda, que tiene esa don de empatizar con el prójimo de manera natural. Mi labor se centraba más en la aportación de datos o de información más técnica. Tuvo una buena acogida y con el paso del tiempo nos enteramos de que la sala se llenaba cuando nos tocaba a nosotros dinamizarla.
Esa prueba de fuego nos sirvió de base para adaptarlo a una realidad muchísimo menos dramática, la de las familias que se encontraban con algo que desconocían por completo, el mundo de las altas capacidades. Para conseguir que la recién nombrada Junta Directiva aprobara esta nueva dinámica presentamos un elaborado protocolo de actuación en el que incluíamos todas las funciones y las personas responsables de cada tarea (que lógicamente irían cambiando con el tiempo).
Teníamos que gestionar los cuatro canales de entrada: 1) teléfono, 2) el correo electrónico, 3) la página web y 4) presencial. La figura de la coordinadora era clave para que todo funcionara y fluyera la información dentro del grupo. También para organizar la agenda de citas para las acogidas individuales, sobre todo en los comienzo de curso donde se acumulaban las altas y había que atenderlas a todas en breve tiempo. A cada familia se le entregaba un dossier con información relevante de la asociación para que lo leyeran en casa tranquilamente y se les hacía una entrevista personal en la que podían explayarse sobre los asuntos que más les inquietaran sin la presión grupal. Todo perfectamente gestionado y con resultados muy satisfactorios, tanto a nivel asociativo como de las propias familias, que siempre recuerdan ese primer encuentro en clave positiva.

El 29 de mayo de 2014 presentamos un resumen ejecutivo a la Junta Directiva:

El presente curso ha supuesto un cambio importante en la dinámica de Acogida. Se creó un grupo de trabajo que se encargaría de i) recibir a las familias nuevas de ASA y ii) crear vínculos entre ellas y las más veteranas.

Este doble objetivo se cumplió mediante la implantación de dos modalidades de acogida:

1) Acogida Individual

Para atender del mejor modo posible a las nuevas familias, el Grupo de Acogida diseñó y presentó a la Junta Directiva un Protocolo de Actuación, que fue aprobado a finales de septiembre y puesto en práctica durante todo el año. Fue el único grupo de trabajo que protocolizó su labor, debido a la especial sensibilidad que supone siempre una primera imagen de la asociación y a la documentación que debía revisar: el informe que constatara las altas capacidades intelectuales de sus hijos.

Como se habían acumulado altas de socios de meses anteriores, la agenda de citas era una herramienta fundamental para controlar la avalancha de solicitudes de cita personalizada. Durante el primer mes de funcionamiento del grupo tuvimos más de treinta citas con socios nuevos, amén de recibir cientos de llamadas en el teléfono, que también lo gestionaba este grupo. A eso le sumábamos los correos recibidos y respondidos. Nos coordinamos con tesorería para controlar las altas provisionales, chequear el informe y, posteriormente, validar el alta definitiva del socio.

A lo largo del curso se han atendido a aproximadamente setenta familias. Y el balance ha sido muy positivo. La inmensa mayoría de ellas salieron satisfechas con la información y el trato recibido, principal objetivo de este grupo.

2) Acogida colectiva

Para completar la labor de integración del nuevo socio en la dinámica asociativa, el Grupo de Acogida se encargó de organizar cada mes un Taller de Acogida Colectiva, en el ambiente más cálido y familiar posible.

A diferencia de la Escuela de Padres, que tenía un formato más “vertical” (entre familias y profesionales), el taller de acogida presentaba una estructura más “horizontal” (socios con socios). La idea era darnos a conocer, para facilitar las sinergias personales y colectivas.

Las primeras sesiones tuvieron una participación muy alta. Tanto, que resultó materialmente imposible realizar la dinámica prevista. Con el paso de los meses la afluencia descendió notablemente, lo que permitió abordar temas más concretos o atender con mayor cercanía a las nuevas familias.

Esta segunda labor tuvo una aceptación irregular. Recibimos sugerencias de mejora que habría que estudiar de cara al nuevo curso. Trabajaremos para atender a las inquietudes mostradas.

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

En las imágenes muchos socios veteranos se reconocerán. Para algunos fue su primer contacto con otras familias en esa sala con la acústica tan deficiente, formando un círculo para que todos pudiéramos vernos las caras, con las etiquetas con los nombres para conocernos y con la moderación de los turnos de palabra para no pisarnos.

Una experiencia muy gratificante, sin duda, que recomendaría practicar a todas las asociaciones que no lo tengan implantado en su estructura organizativa.

Los inicios son duros

LOGO ASA

 

Los inicios son duros. Sobre todo si lo que cae en tus manos es una vagoneta que nadie quiere y en la que nadie cree en lugar de un tren de alta velocidad que todos quieren y en el que todos creen.

El 18 de octubre de 2008 mi mujer, Yolanda Vilches, y yo nos hicimos socios de ASA (Asociación de Superdotados de Andalucía en ese momento) en Málaga tras comprobar que nuestro hijo mayor, carente de toda habilidad social, salía muy contento del taller de ajedrez que estaban haciendo allí. Le dijo a su madre: “Mamá, aquí no me siento tonto”.

Sigue leyendo “Los inicios son duros”

Altas Capacidades. ¿Quién quiere el cambio?

ChX79d8XEAA2uAk

Esta viñeta es muy elocuente. Todos sin excepción queremos el cambio. Queremos que las cosas mejoren, que se hagan bien, que todo funcione a la perfección. Deseamos y anhelamos esos cambios. Soñamos con ellos. Y si alguien nos dice lo que es necesario para llegar a él, le aplaudimos y le seguimos.

Pero todo cambio empieza por uno mismo. Si tú quieres que haya cambios realmente, tú eres el primer eslabón de esa cadena causal que has de colocar bien. No hay otro modo. No hay fórmulas milagrosas que produzcan efectos mágicos en el terreno. Esto es así en cualquier tema, no solo en este que voy a comentar.

Las Altas Capacidades claman un cambio. Muchas personas reclaman un cambio. Y cuando no les va bien, lo hacen con mayor energía, empezando por el primer paso de la queja. Constatamos que la detección de las altas capacidades, el primer escalón en la escalera, no es lo mismo que la atención, el último escalón: la meta a alcanzar.

Ante esta tesitura, las familias podemos elegir varías vías:

1) La queja en privado, corrillos pequeños o grupos
2) La actuación en el colegio (escritos y demás)
3) La reivindicación de esa falta de atención (hay que visibilizar los casos) en el marco adecuado (consejerías, delegaciones, etc)

Luisa Hurtado, amiga, socia de ASA y hasta hace poco miembro activo de la Plataforma de Apoyo a las Altas Capacidades era de esas personas enmadejadas en la red de la queja. Sin embargo salió de ahí y todo le ha ido a mejor. Con sus propias palabras:

Mirando hacia atrás me doy cuenta de que la primera que debe de cambiar es una. Cuando aterricé en este tema yo era una queja constante …. pero no buscaba la forma de cambiar la situación. Y estaba muy equivocada. Si te quejas y no buscas el cambio de situación te quedas en un limbo que es difícil de salir.

Es cierto que hablé con todas las personas que pude para cambiar las cosas dentro del cole en el que estaba. Pero desgraciadamente fue imposible y ya planteamos el cambio ( la mejor decisión que hemos tenido ).

Pero si es cierto que nadie va a hacer las cosas por ti, los cambios los debemos buscar nosotros mismo con las herramientas necesarias. La formación es muy importante.

También debo decir que he tenido al lado gente que me han dado buenos consejos y se agradece, al igual que los equipos específicos del EOE Provincial también han sido de gran ayuda.

No solo las familias, sino todos los demás agentes involucrados en la atención educativa pueden exigir recursos que la permitan a quienes están obligados a proveerlos. Los docentes pueden reclamar más y mejor formación. Los orientadores, más recursos humanos (la ratio en España está muy alejada del ideal 1/250). Está en sus manos dar pasos adelante y no quedarse en la casilla de salida de la queja cuando se les pide acción.

Las asociaciones, federaciones y confederaciones son “guantes”, no actúan por sí mismas. Necesitan los “dedos” de las personas que las forman para actuar. Si no hay dedos, el guante no se mueve. Si cada dedo lo hace de modo independiente, el guante se rompe y queda inservible.

Estamos todos en el mismo barco, y todos queremos cambios. Todos queremos la atención adecuada de las necesidades de nuestros hijos (de todos ellos, no solo los de NEAEs), y se hace más necesario que nunca alzar esos brazos cuando alguien nos pregunte

¿Quién quiere cambiar?

O, para los más atrevidos,

¿Quién quiere liderar el cambio?