El efecto Dunning-Kruger, o por qué la gente opina de todo sin tener ni idea

 

Edición 14 de abril de 2020

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Fe de erratas: la imagen que ilustraba esta entrada contenía un error, no existe el Premio Nobel de Psicología. Como la tomé prestada, utilizo otra diferente en la que no se dé esa errata.

Autoría: Aunque en la entrada publiqué el enlace original al final del texto, detrás de las fuentes, creo que es necesario ponerlo al inicio para evitar confusiones.

Artículo original: Efecto Dunning-Kruger, o por qué la gente opina de todo sin tener ni idea  Jennifer Delgado Suárez

 

El efecto Dunning-Kruger puede resumirse en una frase: cuanto menos sabemos, más creemos saber. Es un sesgo cognitivo según el cual, las personas con menos habilidades, capacidades y conocimientos tienden a sobrestimar esas mismas habilidades, capacidades y conocimientos. Como resultado, estas personas suelen convertirse en ultracrepidianos; gente que opina sobre todo lo que escucha sin tener idea, pero pensando que sabe mucho más que los demás.

El problema es que las víctimas del efecto Dunning-Kruger no se limitan a dar una opinión ni a sugerir sino que intentan imponer sus ideas, como si fueran verdades absolutas, haciendo pasar a los demás por incompetentes. Obviamente, lidiar con ellos no es fácil porque suelen tener un pensamiento muy rígido.

El delincuente que intentó volverse invisible con zumo de limón

A mediados de 1990 se produjo en la ciudad de Pittsburgh un hecho que podríamos catalogar, cuanto menos, de sorprendente. Un hombre de 44 años atracó dos bancos en pleno día, sin ningún tipo de máscara para cubrir su rostro y proteger su identidad. Obviamente, aquella aventura delictiva tuvo una vida muy corta ya que al hombre lo detuvieron rápidamente.

Cuando lo apresaron, McArthur Wheeler, que así se llamaba, confesó que se había aplicado zumo de limón en la cara ya que este le haría aparecer invisible ante las cámaras. “¡Pero si me puse zumo de limón!”, fue su respuesta cuando lo arrestaron.

Más tarde se conoció que la idea del zumo fue una sugerencia de dos amigos de Wheeler. Wheeler puso a prueba la idea aplicándose zumo en su cara y sacándose una fotografía, en la cual no apareció su rostro. Es probable que se debiera a un mal encuadre, pero aquella “prueba” fue definitiva para Wheeler.

La historia llegó a oídos del profesor de Psicología social de la Universidad de Cornell, David Dunning, quien no podía dar crédito a lo que había sucedido. Aquello le llevó a preguntarse: ¿Es posible que mi propia incompetencia me impida ver esa incompetencia?

Ni corto ni perezoso, se puso manos a la obra junto a su colega Justin Kruger. Lo que hallaron en la serie de experimentos los dejaron aún más sorprendidos.

El estudio que dio origen al efecto Dunning-Kruger

En una serie de cuatro experimentos, los psicólogos analizaron fundamentalmente la competencia de las personas en el ámbito de la gramática, el razonamiento lógico y el humor.

A los participantes les pidieron que estimaran su grado de competencia en cada uno de esos campos. A continuación realizaron una serie de tests que evaluaban su competencia real.

Entonces los investigadores notaron que cuanto mayor era la incompetencia de la persona, menos consciente era de ella. Paradójicamente, las personas más competentes y capaces solían infravalorar su competencia y conocimiento. Así surgió el efecto Dunning-Kruger.

Estos psicólogos concluyeron además que las personas incompetentes en cierta área del conocimiento:

  • Son incapaces de detectar y reconocer su incompetencia.
  • No suelen reconocer la competencia del resto de las personas.

La buena noticia es que este efecto se diluye a medida que la persona incrementa su nivel de competencia ya que también es más consciente de sus limitaciones.

Por qué cuanto menos sabemos más creemos saber

El problema de esta percepción irreal se debe a que para hacer algo bien, debemos tener al menos un mínimo de habilidades y competencias que nos permitan estimar con cierto grado de exactitud cómo será nuestro desempeño en la tarea.

Por ejemplo, una persona puede pensar que canta estupendamente porque no tiene ni idea de música y todas las habilidades necesarias para controlar adecuadamente el tono y timbre de la voz y llevar el ritmo. Eso hará que diga que “canta como los ángeles” cuando en realidad tiene una voz espantosa.

Lo mismo ocurre con la ortografía. Si no conocemos las reglas ortográficas, no podremos saber dónde nos equivocamos y, por ende, no seremos conscientes de nuestras limitaciones.

De hecho, el efecto Dunning-Kruger se puede aplicar a todas las áreas de la vida. Un estudio realizado en la Universidad de Wellington desveló que el 80% de los conductores se califican por encima de la media, lo cual, obviamente, es estadísticamente imposible.

Este sesgo cognitivo también se aprecia en el ámbito de la Psicología. Tal es el caso de las personas que afirman que “mi mejor psicólogo soy yo mismo”, simplemente porque desconocen por completo cómo les puede ayudar este profesional y la complejidad que encierran las técnicas psicológicas.

En la práctica creemos que sabemos todo lo que es necesario saber. Y eso nos convierte en personas sesgadas que se cierran al conocimiento y emiten opiniones como si fueran verdades absolutas.

Cómo minimizar el efecto Dunning-Kruger, por nuestro propio bien

Todos cometemos errores por falta de cálculo, conocimientos y previsión. La historia está repleta de errores épicos, como el de la emblemática Torre de Pisa, que comenzó a inclinarse incluso antes de que terminara la construcción, y hace relativamente poco el gobierno francés gastó miles de millones en una flota de trenes nuevos, para después descubrir que eran demasiado anchos para unos 1.300 andenes de estación.

En nuestro día a día también podemos cometer errores por falta de experiencia y por sobrestimar nuestras capacidades. Los errores no son negativos y no debemos huir de ellos sino que podemos convertirlos en herramientas de aprendizaje, pero tampoco es necesario tropezar continuamente con la misma piedra ya que llega un punto en que resulta frustrante.

De hecho, debemos mantenernos atentos a este sesgo cognitivo porque la incompetencia y la falta de autocrítica no solo hará que lleguemos a conclusiones equivocadas sino que también nos impulsará a tomar malas decisiones que terminen dañándonos.

Esto significa que, en algunos casos, la responsabilidad por los “fracasos o errores” que experimentamos a lo largo de la vida no recae en los demás ni es culpa de la mala suerte sino que depende de nuestra deficiente autoevaluación.

Para minimizar el efecto Dunning-Kruger y no convertirnos en esa persona que opina sobre todo sin tener idea de nada, lo más importante es aplicar estas sencillas reglas:

  • Sé consciente al menos de la existencia de este sesgo cognitivo.
  • Deja siempre un espacio para la duda, para formas diferentes de pensar y hacer las cosas.
  • Opina siempre desde el respeto a los demás, por muy seguro que estés de tu opinión, no intentes imponerla.

Debemos recordar que nadie es experto en todas las materias de conocimiento y ámbitos de la vida, todos tenemos carencias e ignoramos muchas cosas. Por tanto, lo mejor es enfrentar la vida desde la humildad y con la actitud del aprendiz.

Cómo lidiar con las personas que no reconocen su incompetencia o desconocimiento

Las personas que opinan tajantemente sobre todo sin tener ni idea y que subestiman a los demás suelen generar un gran malestar. Nuestra primera reacción será irritarnos o enfadarnos. Es perfectamente comprensible, pero no servirá de nada. En su lugar debemos aprender a mantener la calma. Recuerda que solo puede afectarte aquello a lo que le das poder, lo que consideras significativo. Y sin duda, la opinión de una persona que no es experta en la materia y ni siquiera sabe de lo que habla, no debería ser significativa.

Si no deseas que la conversación vaya más allá, simplemente dile: “He escuchado tu opinión. Gracias”, y zanja el asunto. Si realmente te interesa que esa persona salga de su estado de desconocimiento y sea más consciente de sus limitaciones, lo único que puedes hacer es ayudarle a desarrollar sus habilidades en esa área.

Evita frases como “no sabes de lo que hablas” o “no tienes ni idea” porque de esta forma solo lograrás que esa persona se sienta atacada y se cierre a tus propuestas. En su lugar, plantea una nueva perspectiva. Puedes decir: “ya te he escuchado, ahora imagina que las cosas no fueran exactamente así”. El objetivo es lograr que esa persona se abra a opiniones y formas de hacer diferentes.

También puedes recalcar la idea de que todos somos inexpertos o incluso profundos desconocedores en algunos campos, no es algo negativo sino una increíble oportunidad para seguir aprendiendo y crecer como personas.

Fuentes:
Kruger, J. & Dunning, D (1999) Unskilled and Unaware of It: How Difficulties in Recognizing One’s Own Incompetence Lead to Inflated Self-Assessments. Journal of Personality and Social Psychology; 77(6): 1121-1134.
McCormick, A. et. Al. (1986) Comparative perceptions of driver ability— A confirmation and expansión. Accident Analysis & Prevention; 18(3): 205-208.

Artículo original:

Efecto Dunning-Kruger, o por qué la gente opina de todo sin tener ni idea

96 comentarios sobre “El efecto Dunning-Kruger, o por qué la gente opina de todo sin tener ni idea

  1. Iba un padre y su hijo por el campo, a lo lejos se oyó llegar una carreta, el padre le dijo al hijo, hijo, esa carreta viene vacía. Como lo puedes saber si aún no la vemos? preguntó el hijo. Lo sé por que hace mucho ruido.

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  2. Excelente artículo. La verdad es que hoy en día esto está pasando de una manera demasiado frecuente. Aquí en España la derecha se dedica a propagar mentiras que cuatro catetos se creen. No intentan ni documentarse por ellos mismos,para qué si se lo han dicho sus políticos preferidos. Esta situación es muy peligrosa ya que puede que alguno de estos necios la líe y termine haciendo alguna barbaridad. Es jodido racionar con un fascista, hay muchos que no tienen conocimiento de las cosas y sólo repiten lo que escuchan. El problema son aquellos que realmente saben que mienten pero lo que buscan no es la verdad,es la confrontación y el malestar.
    A parte de en lo que he expuesto arriba,esto se puede aplicar en muchos más momento de la vida. Me ha hecho pensar en mi oficio de carrocero,hay gente que se cree que lo sabe todo y que todo lo que hace es la única manera de hacer y punto! Encima,estos son los que peor enseñan,casi que no quieres enseñar!
    Muchas gracias por el post, es realmente interesante!

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    1. Te habrá gustado mucho pero creo que no te has enterado de nada. Acabas de decir que los de derechas no tienen ni idea, muy bien campeón. Que en esta vida no se trata de ser fascista, comunista, socialista o lo que quieras poner, hay que ser realista y la realidad es, a mi parecer, es que con gente como tú y ellos así va este gran país.

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    2. Calificar de mentirosa y cateta a una parte del espectro ideológico, sugiriendo que el opuesto no lo es, es una forma de sectarismo como otra cualquiera. Quizá deberías dejar abierta la posibilidad de que en ambas partes hay mentirosos y catetos. Solo es una sugerencia.

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    3. Acá en Chile, actualmente, se da la misma situación pero con la gente de izquierda, en especial los comunistas, que han dirigido a un rebaño de jóvenes adoctrinados, anarquistas, terroristas y lumpen, a destruir e incendiar el país. Saludos.

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  3. Lo expuesto en este artículo es una característica que define a los necios, no podemos atribuirles eso solo a los legos, hay profesionales que por el hecho de serlos se creen los dueños de la verdad, lo cual denota falta de humildad.
    Yo siempre aplico el adagio “Solo se que nada se”

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  4. Un artículo muy de actualidad. Es curioso la cantidad de gente que se lanza a opinar o expresar la forma en que hubieran gestionado la crisis actual sin realmente pararse a reflexionar en las restricciones con las que se trabaja en estos casos, y obviando la diferencia entre las medidas de prevención y las de contención, siendo realmente las primeras las más importantes y las que, en caso de haberse tomado hace años, nos hubieran hecho afrontar esta situación en una posición más ventajosa.

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    1. Gracias por comentar, Girando la Brújula. Efectivamente, las medidas de prevención han sido -en general- escasas o nulas en la mayoría de países occidentales. Esto tiene muchas implicaciones y lecturas, sin duda, pero en todo caso requiere análisis reposados de personas que entiendan y conozcan a fondo estos asuntos, no de la población en general que no tenemos idea clara de esto, más allá de lecturas rápidas realizadas estos últimos tiempos.

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  5. Que buen aporte, ya que justamente estamos viviendo en una época que está plagada de “diletantes” que aparentan ser “conocedores profundos” y expertos en los mas variados temas y especialidades, y me parece que la forma de proceder ante estos personajes, es de acuerdo a lo expuesto en el artículo.
    Gracias por compartir este tema.

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  6. Interesante articulo. Me acorde de un excompañero de trabajo que creia saberlo todo y siempre queria opinar sobre todo, muchas veces sin saber, afirmando empiricamente con sus opiniones. Esto hizo que se cometieran muchos errores costosos… el ego o las ganas de tener atencion..

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    1. “Creo que quien no investiga, no tiene derecho hablar”, no es necesario que la gente viva metida en la academia, y saber escuchar, y aprender al mismo tiempo!, hay de aquellos qué estando, con personas que escasamente…saben leer y escribir!, ! Son muchos los que se equivocan? Porque, la sabiduría está en todos los rincones del universo,

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      1. Cuando el ignorante que no es consciente de su propia ignorancia ocupa un cargo público, el trastorno social que provocan sus actuaciones son evidentes, como estamos sufriendo con las intervenciones, sobre el COVID-19, y los bandazos que dan ciertos incompetentes con poder.

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        1. No puede existir un ignorante que ocupe un puesto el cual desconoce, a menos que alguien lo haya puesto ahí, a propósito o no; pero serán los resultados los que determinen la gestión y las responsabilidades

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  7. Muy de acuerdo con el artículo, no se pueden lanzar sentencias sobre temas que se desconocen, sobre todo si engloban mucha técnica o ciencia detrás, que no son meramente estéticos. AHORA BIEN, discrepo totalmente con lo de dar opinión, considero que cualquier persona, por muy inexperto que sea en cualquier tema, tiene todo el derecho del mundo en dar su opinión, además me parece un ejercicio muy sano para empezar a aprender, sería como una valoración personal de lo que sabes sobre esa materia, pero eso dista mucho de emitir juicios rotundos, que entiendo que es a lo que se refiere el artículo, lo que pasa que me da la sensación de que se está “tirando piedras” sobre la libre expresión de cualquiera sobre cualquier tema, lo cual, si se hace con las debidas pautas, puede ser muy constructivo, aunque sólo sea para concer a alguien. Un saludo

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    1. El artículo se ciñe a una determinada actitud a la hora de emitir juicios provocada por la propia inconsciencia de nuestra ignorancia o incompetencia en el tema. No veo por ningún lado limitación sobre la libre expresión de una opinión, y menos si la actitud es la de aprendiz (todos somos aprendices en algo), lo que te puede permitir mejorarla con más conocimiento o experiencia. Gracias por comentar

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    2. Precisamente, la opinión no sólo sirve para saber lo que se opina, sino también y más importante, quién opina. Si la opinión discrepa, se atenderá más a quién lo dice, a la persona, para saber en que forma establecer vínculos argumentativos o emocionales ya sean positivos o negativos. Si la opinión concuerda, fortalece, amplia, se atiende más a la opinión la cual queda establecida como consenso bajo una identidad social. De ahí, que la libertad de expresión conlleva implícitamente el sustento o sentido de lo que se expresa, lo cual puede ser confuso, ingenuo, profesional, etc. según el criterio del receptor.
      Se torna interesante como tú lo mencionas, cuando el profesor les pregunta a los alumnos su opinión acerca de un tema nuevo. No es para que contesten acertadamente, sino para establecer puntos de donde partir, para establecer nuevas bases de conocimiento. De cualquier forma la práctica y experiencia de leer y emitir opiniones hace tiempo que empezó. Para no aburrirnos. Saludos Leo y José Luis

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    3. La libertad de expresión es esencial, pero hay que autolimitarse si no dominas el tema del que se hable y mucho menos expresarse como un experto cuando eres ignorante en el tema de que se trata

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  8. Muy interesante el artículo… me he reconocido en ese personaje que opina sin saber, o que se ha irritado porque alguien lo ha hecho sobre un tema que sí conocía yo. Muy buena la recomendación final, me la apunto mentalmente para cuando me haga falta 🙂

    Lo de los trenes en Francia no me parecen un gran ejemplo, aunque no tengo ni idea de lo que pasó con esos trenes claro, ¿un cebo del autor para poder demostrar la teoría con los comentarios de los que escribimos?

    Para Carlos, que pedía opiniones, estoy de acuerdo contigo, sin saber las circunstancias del que va por la calle no se puede opinar, yo no digo nada a los que van por la calle …aunque no puedo evitar que mi mente sí que los critique por lo bajito… quizá el efecto Dunning-Kruger se pueda dominar en la lengua, dominarlo en la propia mente es un segundo nivel.

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    1. Gracias por compartirlo aunque tengo una duda no sonara soberbio o pedante de nuestra parte decirle a esa persona que ya oímos su opinion y se ofenda más ?

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      1. Parece más bien que la idea es no sentirse “invadido” por unas opiniones taxativas sin fundamento poniendo un freno educado. No se puede controlar la emocionalidad del otro, claro, pero sí la propia. Aceptar o no aceptar el “regalo”.

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      2. Lo expuesto en este artículo es una característica que define a los necios, no podemos atribuirles eso solo a los legos, hay profesionales que por el hecho de serlos se creen los dueños de la verdad, lo cual denota falta de humildad.
        Yo siempre aplico el adagio “Solo se que nada se”

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  9. Profesor. No estoy completamente de acuerdo pues una persona que no sea experta si esta preparada de forma general y con un buen sentido comun puede ser muy util en el analisis de un problema.

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  10. No sé si ese afán de pretender acallar las opiniones ajenas responde a un tipo de totalitariasmo inconsciente, no podemos pretender que las personas hablen solamente de aquello que han estudiado o dominan, entonces las conversaciones serían aburridas, monótonas o limitadas, ya que somos expertos en muy pocas materias. Si esa es la absurda finalidas que persigue este artículo, lo siento por tan ridiculas pretensiones.

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  11. Esos que tienen respuesta para todo son de cuidado. Es preferible seguir a esos que dicen “No sé “. Por ejemplo, Fidel Castro era un experto en cualquier tema.

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  12. De que el efecto en cuestión puede darse en cualquier ámbito o escalafón tenemos una prueba evidente hoy con las declaraciones del señor Trump.

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  13. el EGO es el enemigo:

    Pociblemente para la vision del psicoanalisis freudiano, los sesgos inconcientes del EGO es el centro del problema y de donde se originaria el efecto Dunning-Kruger. Tambien parese ser que la teoria de la disonancia cognitiva tiene una sierta influencia en el efecto DK.

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  14. El texto asegura en más de una ocasión que este efecto se presenta en las personas que “saben menos”, sin embargo, esto es completamente falso.
    Tal vez solo debería aclarar que es con las personas donde se hace evidente, pero no así en las únicas que lo pueden presentar…
    El efecto DK o sesgo cognitivo de distorsión se presenta prácticamente en TODAS las personas en distintos ámbitos y momentos de nuestra vida, al no saber a ciencia cierta sobre algún tema donde nos sentimos especialistas o expertos, de hecho el autor incurre varias veces en el mismo.
    Antes, desde los 60’s Thomas Gordon (psicólogo) ya exponía esta información a través de las que llamó, “las 4 etapas del aprendizaje” cuando habló del Inconscientemente Incompetente.
    HOY, en plena crisis de pandemia mundial por ejemplo, los “expertos” siguen aprendiendo cada día de un nuevo virus y sus consecuencias en el cuerpo de los humanos.
    Así que el artículo es bueno a medias y se requiere de una mayor aportación sobre su investigación al respecto si quiere que se tome en serio….

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  15. Habitualmente calificamos de brutos u obtusos a las personas de mente cerrada. Y normalmente no pasan de ser una molestia, evitable con simplemente darles la espalda.
    Pero se convierten en un gran problema cuando acceden a cuotas altas de poder. Sólo hay que fijarse en la cantidad de presidentes y/o dictadores que *lo saben todo mejor que todo el mundo*

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  16. Dunning y Kruger ganaron el premio Ig Nobel en el año 2000 por su trabajo. Los Premios Ig Nobel son una parodia del Premio Nobel y se entregan cada año a principios de octubre por los logros de diez grupos de científicos que “primero hacen reír a la gente, y luego le hacen pensar, que es de lo que se trata.

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  17. muy ilustrativo….lo he vivido todo el tiempo…esas personas estan convencidas de saberlo todo…antes le deciamos que tenian “cerrazon” no te escuchan, son intolerantes a otras ideas y se burlan….yo les llamo ” completos idiotas y que todavia hasta lo presumen”

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  18. Ha sido agradable ver reflejadas las experiencias cotidianas mias en vuestras palabras . De todas formas , las experiencias particulares nos hacen ser , pensar y a veces actuar de maneras acertadas o erróneas. Depende del punto de vista del otro. Sinembargo el futuro se vé como un abanico de posibilidades. El pasado , es ‘unico’ , (creo).

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  19. Aun estando de acuerdo con el “fondo” del artículo, le encuentro algo inconsistente y con ejemplos discutibles en el contexto utilizado; ello, independientemente de algunas precisiones interesantes hechas en los comentarios, como la que hace referencia a los “Premios Nóbel”. Me atrevería a “opinar” que se trae a colación este artículo para defender alguna “tesis de Moncloa” acerca de la pandemia.

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    1. Gracias por tu comentario, Jesús. Desconozco por qué motivo cada persona ha compartido este artículo, que ya tiene unos años. Los dos países donde más se ha compartido han sido España y México, seguido por Chile y los demás países hispanohablantes. Dudo que ahí defiendan esa tesis…

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    1. Gracias por tu comentario, Oriana. El dinero tiene demasiado poder, aunque este bichito que nos ha tocado sufrir lo ha puesto contra la espada y la pared. Por sí mismo no ha servido de escudo contra la pandemia.

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  20. Ahora entiendo lo que pasa en la actualidad, con el asunto de esta pandemia que ataca a todo el mundo, todos opinan al respecto aunque mal o bien, esto se aprecia con fervor en las redes sociales en el cual todos opinan al respecto. A partir de este tema quiero hacer una reflexión; hay personas en mi país que atacan a los que salen a las calles de manera ” irresponsable” incumpliendo las normas de la cuarentena, pero ellos, creo yo, no tienen ni la menor idea de por qué lo están haciendo; a primera impresion podemos opinar que es por la inconsciencia o por irresponsabilidad, pero, y si nos pusiéramos a investigar ¿por qué fulano de tal sale de su casa en plena cuarentena infringiendo las normas? quizá nos encontraríamos con que meses previo al aislamiento no pudo trabajar, o no pudo ahorrar, etc. consecuentemente tiene que buscar el sustento para su familia. en conclusión, el punto es que la gente, mayormente en redes sociales, opina de esas personas que salen a costa obviamente de su salud y la de los demás, de una manera afirmativa o tajante tachándoles de degenerados, irresponsables,etc. desconociendo las circunstancias de su desapego o incumplimiento a las normas, finalmente en lo personal creo que esa es una forma de ver en las personas el efecto Dunning – Kruger.
    pdt. apreciaría mucho opiniones u observaciones al respecto. muchas gracias.

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    1. Gracias por comentar, Carlos, y disculpa la tardanza en responder. Llevo días de trabajo intenso y no he podido centrarme en vuestras aportaciones. Esta, en concreto, es relevante. Se puede extrapolar a otros casos, está claro. Todos podemos caer en la tentación de opinar sobre los motivos por los que alguien rompe el confinamiento. Aquí en España, por ejemplo, las personas con autismo han tenido muchos problemas porque los han juzgado con fiereza en ocasiones sin tener en cuenta sus circunstancias y su excepcionalidad a la hora de poder salir durante el estado de alarma.

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  21. El articulo es muy interesante y aclarador. Pero pone una información que hace pensar en un fake, En la gráfica ponen Premio Nobel de Psicología 2000, cuando no existe esa categoría en los Nobel y de todas manera ninguno de los dos autores de la teoría gano un galardón de ese tipo en otra categoría.

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    1. Cierto. Es un desliz de quien diseñó la gráfica, en el artículo original enlazado al final de la entrada. Esta entrada estaba “feliz” en su anonimato hasta que alguien la ha compartido hace cosa de tres o cuatro horas y se ha desmadrado todo.

      Me pareció interesante el contenido y lo compartí corrigiendo algún error de expresión, ni me fijé en ese detalle. Pero es normal que con tantas visitas alguien repare en eso.

      Gracias por comentar

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  22. He leído con cuidado el artículo y considero que existen muchos casos dramáticos y algunos menores, pero en muchas ocasiones todos estamos tentados a caer en semejante comportamiento.
    Vivo en nel campo, como retiro de mi jubilación, eso me ha permitido escuchar algunas opiniones de las personas que han pasado toda su vida en este medio y en una ocasión me dijeron esta frase que puede reducir la teoría a una frase simpática: “no hay valentía más audaz que la de un pendejo”

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  23. Muy interesante el artículo, me hiso recordar a muchos docentes de la universidad y a recapacitar muy personalmente, debemos tener en cuenta que a pesar de lo mucho que hayamos estudiado siempre seguimos siendo inexpertos.

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  24. Me encanta este Post. Hace poco leía por ahí una frase atribuida a Mark Twain (digo atribuida porque no la leí de ningún texto original) que era, en paráfrasis algo como “sólo se necesitan dos cosas para tener éxito: ignorancia y confianza”… no hay mucho más que decir sino que por líneas generales, las personas de altas capacidades intelectuales suelen carecer de ambas, y eso explica mucho.

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